Una Feria del Libro muy dulce

Una Feria del Libro muy dulce

El Club de Lectura de la Biblioteca Pública de Ceuta “endulza” la Feria del Libro con una iniciativa muy original

¿Te gustan los dulces? 

¿Has probado alguna vez el pan de limón con semillas de amapola?¿Y las delicias de naranja? 

¿Sabes que esos dulces, y otros muchos más, forman parte de la historia de la literatura reciente y sus recetas endulzan novelas de las que quizás hayas oído hablar?

Tanto si te chiflan los dulces, como a mí, como si no son “plato de tu devoción”, merece la pena “hincarle el diente” a estas líneas y descubrir una actividad sumamente original que pretende acercar la literatura al público en general, a través de la cocina, despertando la curiosidad y abriendo el apetito con dulces, simplemente, irresistibles; hasta para los no muy devotos de la repostería.

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Los lectores del Club de Lectura de la Biblioteca Adolfo Suárez de Ceuta han preparado una suculenta carta de postres para todos los lectores de la ciudad autónoma que se acercaron a la Plaza de los Reyes. Una actividad enmarcada en la Feria del Libro de 2025 bajo el título “Literatura y repostería”, en la que se ha mostrado la vinculación entre ambos ámbitos, elaborando dulces característicos que aparecen en libros muy conocidos en la historia de la literatura universal.

Con el firme propósito de fomentar el hábito lector, según afirma Rosa Ramón, la Coordinadora del citado Club de Lectura, “con esta actividad diseñada dentro del marco de la Feria del Libro de Ceuta 2025, se invita a relacionar un postre con una novela, ya bien porque la gastronomía fuese el hilo conductor de la narración, o porque recrease un ambiente, o definiera un personaje, o por cualquier otro motivo donde los postres juegan un papel destacado”

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Para el desarrollo de esta iniciativa, los miembros del Club de Lectura de la Biblioteca Pública del Estado en Ceuta han elaborado ex profeso una quincena de dulces relacionados con diferentes novelas: pan de limón con semillas de amapola (postre del mismo nombre que el libro), bizcocho de piña (de “Hansel y Gretel”), pastelitos de limón (de “Canción de hielo y fuego”), delicias de naranja (de “Cinco cuartos de naranjas”), tarta de chocolate (de “Criadas y señoras”), tarta caprese (de “La amiga estupenda”), … y así hasta 15 postres distintos componen la “carta” confeccionada.

La mayoría de las veces, la gastronomía suele pasar desapercibida en las novelas. Apenas se le presta la atención debida. Pero cuando se indaga un poco se da uno cuenta de lo importante que es el papel que desempeña en el desarrollo de la historia narrada y cómo la utilizan los autores para “endulzar” la historia.

“El valor pedagógico de los dulces”

Sin lugar a dudas, esta interesante actividad viene a ratificar la importancia de los aprendizajes tanto no formales como informales llevados a cabo en las bibliotecas. Por un lado, los informales, caracterizados por ser espontáneos, no estructurados y basados en la experiencia de los participantes, se pueden desarrollar interactuando con otros usuarios y personal de las bibliotecas. Mientras que por otro lado, los aprendizajes no formales, pueden estar estructurados y organizados, aunque no necesariamente institucionalizados, como los posibles talleres ofrecidos por la biblioteca.

Todos ellos (tanto los no formales como los informales) colaboran sobremanera en los diferentes aprendizajes a lo largo de la vida en los que estamos inmersos. A través de actividades como las que aquí traemos a colación, las bibliotecas ofrecen actividades motivadoras y experiencias flexibles e inmersivas que conectan a los participantes con otras personas de ideas y motivaciones afines, muestran formas de participar en interacciones sociales y cívicas de valor, subrayan el potencial didáctico de la experiencia y destacan el alto grado de participación de la ciudadanía en estos “aprendizajes de vida”. 

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“Cuando la literatura y la repostería se unen”

Si tuviéramos que mencionar cuál es la novela más representativa de la “literatura gastronómica”, o de la “literatura repostera” (para ser más precisos, si me permiten el término), lo tendríamos bien difícil porque hay más de un título posible donde elegir. Sin lugar a dudas, hay más de una obra de la literatura que combina la belleza y dulzura de lo culinario con lo profundo de la literatura. Y de eso saben bastante en la Biblioteca Pública de Ceuta.

La selección de obras de la literatura que presentamos en esta suculenta carta de postres, elaborada por los miembros del citado Club de Lectura, recogen el encanto del mundo de la repostería a través de unas recetas que pueden llegar a secuestrar nuestros sentidos.

Y como muestra de ello, aquí tienes el producto final…

CARTA DE POSTRES: “Literatura y repostería”

Relación de los 15 postres elaborados por el Club de Lectura de la Biblioteca Pública de Ceuta, junto con los títulos de las obras literarias donde aparecen, así como los nombres de los reposteros y reposteras:

1.- Delicias de naranjas, de “Cinco cuartos de naranja” (Yolanda)

2.- Cannoli siciliano, de “El padrino” (Marigel)

3.- Bizcocho de piña, de “Hansel y Gretel” (Myriam)

4.- Tarta caprese, de “La amiga estupenda” (Jesús)

5.- Flaons de Morella, de “Los mares del sur” (África)

6.- Galletitas de limón, de “Canción de hielo y fuego” (Rosa)

7.- Pan de limón con semillas de amapola, de novela con el mismo título (Magdalena)

8.- Tarta de cereza, de “El festín de Babette” (Mila)

9.- Galletas de coco, “Palmeras en la nieve” (Sole)

10.- Tarta de frutas, de “El cuento número trece” (Blanca)

11.- Pudin de albaricoque, de “Morir por una tarta de fresa” (Coco)

12.- Tarta de manzana, de “En el camino” (Sapna)

13.- Tarta de chocolate, de “Criadas y señoras” (Maribel)

14.- Tarta de cerveza negra y cacao, de “El señor de los anillos” (Montse)

15.- Galletas de chocolate, de “El descubrimiento de las brujas” (Paqui)

Sin más… ¡Bon appétit!

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