El estúpido bondadoso y Briseida la egoísta que jamás miró fuera de su ego
En las noches que vivías en pánico y yo era el muro entre tú y los monstruos, mi desgaste era sobrehumano, puede que por acostumbrada creyeras normal que alguien consuma su vida....no lo es ni por asomo, de hecho nunca hubo nadie que no fuese yo para resolver todo a base de consumir mi existencia y salud.
Puede que dejarse girones para ayudarte alguien le dé cierta lógica... pero no la tiene y jamás nadie lo haría, cada pedazo que te dejas no vuelves y ya no eres el mismo.
Estamos en tiempos donde nadie le importa a nadie pero me excedí no tres pueblos sino sesenta y dos mil galaxias para tu protección y cuidado.
En cada momento tuyo estuve por supuestísimo para sufrir y consumirme pero puse hombría.
Un día me comparaste con alguien que no he visto dar nada en mi vida sino robar.
Nunca pedí que me dieras los esfuerzos que yo daba pero si la libertad de decir la verdad te duela o no, si te dolió no es el problema lo que yo dije sino la causa que me llevó a decirlo, no corregiste la causa pero me regalaste la culpabilidad.
He gastado mi salud en tu protección y no pido trozos de cielo pero sí el respeto que nunca recibí, la verdad ofende simplemente cuando el hecho cometido tiene que temer las palabras de la verdad, y sinceramente nadie me escribe nada que no sean mis putos cojones.
No me quejo de dar todo, me quejo que para quedar bien cuando hago cosas increíbles se me digan bellas palabras pero los hechos que hay que cumplir detrás no existan.
Son tiempos que ser hombre es malo y querer ser bueno es propio de un idiota pero por lo menos mejor te callas porque culpable hay uno y no soy yo precisamente.
No hace mucho por salvarte visité un lugar sagrado y fui echado pero no me importó, recorrí kilómetros enfermo y con fiebre para ir y volver aún así ante el espejo había merecido la pena.
Hoy enfermo de nuevo pero de mayor gravedad me lancé a devorar kilómetros para ver a dos personas y a tres más llamar, una de esas personas también en enfermedad pero kilómetros hizo para mí, todo se hizo por ti, dices que no sé querer y por eso nadie me quiere, pero desconoces que me he matado a ayudarte porque un montón de gente me quería y me ayudó, yo no esperaré nunca reciprocidad de quien jura obediencia que incumple, promete lealtad que no guarda y se ofende por las exigencias de decencia, tienes
razón mi culpa tiene nombre y apellidos se llama Amor, Bondad, Generosidad.
Epitafio:
Sí después de matarme y vivir entre demonios para protegerte no te sentiste querida, puedes imaginar yo, que luchando para salvar a alguien me llamaron hijo de puta por salvarle, tres cosas se juran para morir cumpliéndose hasta el fin, obediencia, lealtad y decencia, si alguna de ellas no eres capaz de mantener sencillamente mejor no te humilles faltando a tu palabra.
Pluma Ceutí