Manifiesto del PP en el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres
Este año conmemoramos el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres en un momento especialmente grave para quienes sufren esta lacra en España. Estamos asistiendo a situaciones de riesgo para las víctimas de maltrato que jamás deberían haberse producido. Las mujeres más vulnerables están sufriendo hoy en nuestro país las consecuencias de una gestión negligente por parte de un Gobierno irresponsable.
En el Partido Popular no nos conformamos con los homenajes y las velas encendidas. Y no permitiremos que los espacios de consenso que hemos construido entre todos contra la violencia machista se puedan utilizar como coartada para enmascarar errores o dejación de funciones en la protección de las mujeres. El Pacto de Estado contra la Violencia de Género no es un cheque en blanco; al contrario, es un marco de exigencia y de rendición de cuentas para todos los que lo hemos suscrito, cada cual desde las competencias y responsabilidades que nos corresponden.
En los dos últimos meses hemos conocido hechos de extrema gravedad: los fallos en las pulseras telemáticas antimaltrato denunciados por la Fiscalía General del Estado han destapado un agujero negro de desprotección que, lejos de ser atajado por el Gobierno con inmediatez y transparencia, se ha tratado de ocultar desde el propio Ministerio de Igualdad. Se ha preferido minimizar y esconder el problema a proteger la vida de las mujeres amenazadas. Este es, además, un capítulo que se suma al de la ley del solo sí es sí, que continúa en vigor pese a sus gravísimas secuelas: más de un centenar de excarcelaciones y reducción de penas a más de 1.400 violadores y agresores sexuales.
Al mismo tiempo, un total de 46 mujeres fueron asesinadas por violencia machista en 2024, y otras 38 lo han sido a manos de sus parejas o exparejas en lo que va de 2025. Lamentablemente, aún no es posible ni prudente asegurar que se haya logrado afianzar un patrón descendente, porque en 2023 se registró un preocupante repunte de asesinatos de esta naturaleza; y porque, en paralelo, se ha producido un incremento de los casos de violencia vicaria. El mal no está siendo erradicado, sino que muta y adopta nuevas caras, sin que las respuestas estén siendo eficaces. Esta realidad es insoportable.
En estas circunstancias, la obligación del Partido Popular es denunciar que las mujeres están hoy más desprotegidas en España de lo que lo estaban hace unos años. En vez de avanzar, hemos retrocedido.
El Gobierno más nocivo para las mujeres de las últimas cuatro décadas legisla de forma imprudente, no detecta ni corrige fallos gravísimos en los mecanismos de protección derivados del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, y, cuando ese mal funcionamiento se denuncia, ni se da por enterado ni depura responsabilidades. Es inadmisible que una ministra reprobada por las Cortes y por las víctimas siga en el cargo tras este escándalo.
Las mujeres víctimas de los agresores machistas no son cifras o datos estadísticos, sino personas en peligro sometidas a un sufrimiento extraordinario. Necesitan sentirse seguras y protegidas en su entorno y debidamente amparadas por las instituciones. Sean dos, cien, mil o un millón, cada una de ellas es suficiente para que los poderes públicos actúen con determinación y contundencia.
El Partido Popular fue pionero en la protección de las mujeres, con el primer plan que abordó este tipo de agresiones en España en 1998, y siempre ha estado en los grandes consensos contra la violencia de género. Sentimos un profundo orgullo por ello, pero sabemos que esta lucha no admite apropiaciones ni exclusiones. Es una tarea de todos.
Frente a las chapuzas letales y los eslóganes vacíos disfrazados de falso feminismo, nuestro compromiso contra la violencia machista es irrenunciable y no se limita a las palabras, sino que se sustenta en los hechos. Y así seguirá siendo en el futuro.