El patio del colegio La Inmaculada se ha vestido de espiritualidad y color en la ofrenda floral celebrada este jueves, con motivo de la festividad de su patrona. En un acto cargado de emotividad, alumnos, docentes y familias han rendido homenaje a la Virgen con ramos que llenaron el espacio de fragancias y simbolismo, bajo un cielo que parecía unirse en el tributo. La ceremonia, marcada por la unión de la comunidad educativa, no solo ha sido un gesto de veneración, sino también una exaltación de los valores de fe y esperanza que la figura de la Inmaculada representa. Cada flor depositada ha sido una expresión de gratitud y fervor, transformando el patio en un auténtico jardín de devoción.
