jueves. 04.06.2026

Salir no ha salido adelante pero para dar espectáculo sí que ha servido, si bien no era ese, o al menos no de forma evidente, el objetivo del PSOE. La intención del Grupo Socialista, a través de una propuesta enlatada, de esas que mandan desde la sede de Ferraz a todos sus representantes en parlamentos autonómicos y ayuntamiento, de afear al PP sus pactos con Vox en algunas regiones ha acabado convirtiendo, de nuevo, la Asamblea de Ceuta en un show, con dos enmiendas, las de Vox y Carlos Verdejo, acusaciones de racismo, del PSOE y Ceuta Ya! al PP, o la intervención del propio Vivas, algo poco habitual en esta última legislatura, para defender el honor de su líder nacional, Alberto Núñez Feijóo.

Pero vayamos por partes, lo que se recogía en el orden del día, al menos en el trasladado a los medios, era el debate de una propuesta relativa a “defender los derechos fundamentales de todas las personas del municipio independientemente de su nacionalidad y lugar de origen del que procedan”, aunque desde que el presidente ha dado lectura al punto se ha visto que no iba ser así, pues en el mismo se añadía una coletilla a ese texto, relativa, en este caso a los pactos autonómicos del PP y Vox.

Apenas unos segundos después, el presidente de la ciudad anunciaba la existencia de dos alegaciones, del propio Vox y de su ex diputado, ahora no adscrito y especialista en enmiendas instrumentales, Carlos Verdejo, procediéndose en primer lugar al debate de la del grupo político.

Vox vincula la iniciativa a la inmigración y la “prioridad nacional”

La primera enmienda ha corrido a cargo de Vox. Su portavoz, Juan Sergio Redondo, ha acusado al PSOE de utilizar el pleno como un instrumento de propaganda política para atribuirse en exclusiva valores como la igualdad o la defensa de los derechos humanos. Según ha sostenido, la verdadera finalidad de la iniciativa socialista era respaldar una regularización extraordinaria de inmigrantes y justificar una política migratoria que considera fracasada.

Redondo ha defendido una política basada en la denominada “prioridad nacional”, argumentando que la regularización extraordinaria no resuelve los problemas migratorios ni refuerza el control de fronteras, sino que transmite el mensaje de que la irregularidad puede acabar siendo premiada. Además, ha reprochado al PSOE que ignore el impacto de la inmigración sobre unos servicios públicos que, a su juicio, se encuentran cada vez más tensionados.

La respuesta del portavoz socialista, Sebastián Guerrero, ha sido inmediata. El dirigente del PSOE ha rechazado la enmienda en su totalidad y ha acusado a Vox de defender que las personas reciban un trato diferente en función de su origen. “La diferencia entre ustedes y nosotros es muy sencilla: ustedes creen que los derechos dependen del origen; nosotros creemos que dependen de la dignidad humana”, ha afirmado.

La enmienda de Carlos Verdejo y el debate sobre el colectivo LGTBI

La segunda enmienda ha llegado de la mano del diputado no adscrito Carlos Verdejo, que ha aprovechado la ocasión para ironizar tanto con la ausencia del diputado de Vox Patxi López como con la escasa actividad parlamentaria que, según él, ha desarrollado el grupo durante el último año, en el que por temor a sus enmiendas no ha presentado ni una sola propuesta.

Verdejo ha asegurado compartir los principios de integración, convivencia y protección de colectivos vulnerables defendidos por el PSOE, aunque ha planteado añadir medidas dirigidas a reforzar la visibilidad del colectivo LGTBI. Entre ellas, actividades permanentes de sensibilización, campañas de visibilización y una marcha multicultural y LGTBI que recorriera toda la ciudad. “Si la diversidad es un valor, debe serlo en todos los barrios. Y si la igualdad es un derecho, debe serlo en todas las calles”, ha defendido el diputado no adscrito.

La propuesta tampoco ha convencido al PSOE. Guerrero ha rechazado la enmienda con dureza, acusando a Verdejo de utilizar al colectivo LGTBI para protagonizar “un espectáculo de circo” y recordándole su ausencia en los actos organizados con motivo del Orgullo el pasado sábado.

El PSOE defiende la regularización y acusa a PP y Vox de discriminar

Superado el trámite de las enmiendas, el debate se ha centrado en el contenido de la iniciativa socialista. Guerrero ha aprovechado su intervención para reivindicar la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez, destacando avances como la universalización de la sanidad pública, el incremento del salario mínimo o el liderazgo de España en la transición hacia una economía verde.

El portavoz socialista ha acusado además al Partido Popular y a Vox de promover acuerdos que generan ciudadanos de primera y de segunda, señalando especialmente las propuestas relacionadas con la inmigración. Según ha defendido, el acceso a los recursos públicos no puede depender del origen de las personas y cualquier planteamiento basado en la denominada prioridad nacional resulta discriminatorio y contrario tanto a la Constitución como a la normativa europea. “La regularización de inmigrantes que ya están aquí es una cuestión de justicia”, ha asegurado Guerrero, quien ha acusado a PP y Vox de utilizar la inmigración como arma política.

La réplica de Vox ha elevado todavía más la tensión del debate. Redondo ha acusado al PSOE de intentar modificar el censo electoral mediante la regularización de inmigrantes y ha asegurado que el Gobierno utiliza la inmigración ilegal como herramienta de beneficio político y económico. “Ustedes buscan legalizar al mayor número posible de inmigrantes para modificar la voluntad popular en las elecciones de 2027”, ha afirmado el Juan Sergio Redondo, que ha llegado a hablar de una supuesta “dictadura sanchista”.

MDyC y Ceuta Ya! cargan contra la ultraderecha y el PP

Desde el MDyC, Fátima Hamed ha criticado tanto los planteamientos de Vox como la estrategia seguida por el PSOE. A Redondo le ha reprochado que hable de prioridad nacional mientras respalda determinadas políticas internacionales, como su apoyo a Trump, o pretende implementar políticas que afectan a la libertad religiosa. Al PSOE le ha acusado de permitir que la ultraderecha marque parte de la agenda política del país.

No obstante, Hamed también ha advertido de que determinados acuerdos entre PP y Vox podrían acabar siendo recurridos ante los tribunales si vulneran derechos fundamentales.

Por su parte, Mohamed Mustafa, portavoz de Ceuta Ya!, ha mostrado un apoyo rotundo a la regularización extraordinaria de inmigrantes, aunque ha recordado que la medida nació de la presión ejercida por organizaciones sociales y colectivos antirracistas antes de ser asumida por el Gobierno.

Mustafa ha protagonizado uno de los momentos más tensos de la sesión al calificar directamente de “racista” al líder nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, por sus recientes declaraciones sobre el impacto de la regularización en los servicios públicos.

Vivas sale en defensa de Feijóo

Las palabras del líder de Ceuta Ya! han provocado una reacción poco habitual, al menos en esta legislatura y frente a sus actuales contendientes, del presidente de la Ciudad. Juan Vivas ha tomado la palabra para defender expresamente a Feijóo y rechazar las acusaciones de racismo.

“El señor Feijóo no está en esta sala para defenderse. No es ningún racista. Yo no estaría en el Partido Popular si estuviera presidido por un racista”, ha afirmado Vivas con contundencia.

El Gobierno rechaza la propuesta y reivindica su gestión migratoria

La portavoz del Gobierno, Kissy Chandiramani, también ha rechazado la propuesta socialista. Ha recordado que este mismo texto se está debatiendo en numerosos ayuntamientos y parlamentos autonómicos de toda España y ha reprochado al PSOE no tener en cuenta las particularidades de territorios como Ceuta.

La consejera ha reivindicado además la actuación de la Ciudad durante la crisis migratoria de 2021, defendiendo que Ceuta siempre ha actuado desde el respeto a la dignidad de las personas migrantes.

Chandiramani ha insistido en que el Partido Popular apuesta por una política migratoria seria, con reglas claras, recursos suficientes y coordinación entre administraciones. También ha rechazado las acusaciones de racismo lanzadas durante el debate y ha recordado que los gobiernos del PP también llevaron a cabo procesos extraordinarios de regularización.

El cierre ha correspondido nuevamente a Sebastián Guerrero, quien ha acusado al Partido Popular de desaprovechar la oportunidad de respaldar una propuesta basada, según ha defendido, en la dignidad humana y la igualdad de trato.

Sin embargo, la respuesta final del Gobierno ha dejado clara la posición popular. Chandiramani ha insistido en que el compromiso con la dignidad de las personas migrantes se demuestra con hechos y ha lamentado que el PSOE planteara el debate desde la confrontación y el insulto.

La prioridad nacional se cuela en el pleno con reproches cruzados y un nuevo show en...