El Auditorio del Revellín se ha convertido este miércoles en un espacio de emoción, reflexión y aprendizaje con el cierre de ‘La Ruta de la Inclusión’, la iniciativa impulsada por la Fundación AD Ceuta FC que durante toda la semana ha recorrido distintos centros educativos de la ciudad acercando a cientos de jóvenes valores como el respeto, la empatía y la igualdad de oportunidades a través del deporte.
El broche final lo ha puesto Álex Sánchez, primer futbolista con discapacidad en debutar en Primera División con el Real Zaragoza, quien ofreció una charla cercana, sincera y profundamente humana que logró emocionar al público desde el primer momento.
Lejos de centrarse únicamente en el éxito deportivo, Sánchez compartió su historia personal desde la honestidad, hablando de sueños, dificultades, infancia, discriminación y también de la importancia de encontrar espacios donde sentirse uno mismo.
“Todos los días de mi vida yo soñaba en jugar en Primera División con el Real Zaragoza”, confesó al recordar cómo el fútbol se convirtió desde niño en su gran ilusión y en el lugar donde realmente se sentía libre.
Uno de los momentos más conmovedores de la charla llegó cuando recordó cómo empezó a comprender la mirada que muchas veces proyecta la sociedad sobre la discapacidad. “Un niño me llamó manco. Yo vi cómo mi madre se echaba a llorar y ahí entendí que la forma en la que yo aceptaba mi discapacidad no era la forma en la que lo entendía la sociedad”, relató ante un auditorio
completamente en silencio.
Durante toda su intervención, Sánchez dejó mensajes muy directos sobre inclusión, educación y convivencia. “Cuando el adulto cuida el lenguaje, el niño empieza a respetar desde la palabra”, afirmó, defendiendo el papel fundamental que tienen las familias y la educación a la hora de construir una sociedad más respetuosa y empática.
También quiso poner el foco en el acoso y en la necesidad de actuar frente a él. “Un mensaje muy importante es aislar al agresor”, señaló, insistiendo en que determinadas conductas no deben normalizarse. Uno de los aspectos más destacados de la charla fue su manera de hablar sobre la discapacidad, alejándose de discursos basados únicamente en la superación personal. “Superación no, porque no la supero; la convivo”, expresó en una reflexión que arrancó el aplauso del público.
Sánchez recordó además cómo el deporte le permitió sentirse integrado desde pequeño. “Lo único que quería era tener un espacio donde podía ser yo mismo, porque cuando los niños miraban la pelota no miraban mi discapacidad”, explicó emocionado.
El exfutbolista lamentó también la escasa presencia de personas con discapacidad en la práctica deportiva. “Solo el 3 por ciento de la población con discapacidad hace deporte”, advirtió, reivindicando la necesidad de seguir generando espacios inclusivos y accesibles.
Durante el turno de preguntas, dejó algunas reflexiones dirigidas especialmente a los jóvenes asistentes. “Lo que es tu sueño tiene que ser más grande”, afirmó al hablar de perseverancia y objetivos personales. Sobre las críticas y la exposición pública, reconoció que siempre fue consciente de que habría comentarios negativos. “Yo sabía que la gente iba a hablar de mí, pero tienes que ser fuerte e intentaba quedarme con las cosas buenas”, aseguró.
Además, recordó que nunca llegó a sentir que el fútbol no estuviera hecho para él. “Nunca he sentido que el fútbol no estaba hecho para mí, porque era un niño y en ese momento no entendía esa dificultad ni que no había un hueco para mí”, explicó.
La charla concluyó entre aplausos y con un último mensaje que resumió perfectamente el espíritu de la jornada: “Nunca dejes que nadie apague tu luz”.
Con este acto, la Fundación AD Ceuta FC puso el broche final a una semana marcada por la sensibilización y el compromiso social, consolidando ‘La Ruta de la Inclusión’ como una iniciativa que apuesta por el deporte no solo como competición, sino también como herramienta para educar, unir y transformar miradas.
