jueves. 04.06.2026

El Campus Universitario de Ceuta ha acogido este lunes una jornada informativa organizada por la Casa de la Juventud, con la que se da inicio a las actividades de la Semana de Europa. La sesión ha estado dirigida al alumnado universitario y ha servido para dar a conocer las oportunidades que ofrece el programa Erasmus+ y, especialmente, el Cuerpo Europeo de Solidaridad (CES), un programa de voluntariado europeo abierto a jóvenes de entre 18 y 30 años.

Jornadas Erasmus en el Campus Universitario / César Martín
Jornadas Erasmus en el Campus Universitario / César Martín

Día de Europa

Guadalupe Oncala, coordinadora del programa Erasmus CES en Ceuta, ha explicado que la jornada ha funcionado como acto inaugural de la programación previa al 9 de mayo, Día de Europa. “Nos centramos en explicar los servicios de la Casa de la Juventud, los programas que trabajamos, y especialmente en Erasmus+ en el área de juventud, el CES y los campos de voluntariado nacionales”, ha detallado.

Durante la semana, las redes sociales de la Casa de la Juventud difundirán contenidos informativos sobre Europa y las distintas iniciativas abiertas a la juventud. Para el Día de Europa, está prevista una nueva sesión del proyecto “Ceuta”, desarrollado en colaboración con una asociación malagueña, centrado en el teatro como herramienta de expresión juvenil. Ainara García Jaramillo, técnica del programa Erasmus, explicó que este proyecto, que arrancó en febrero, se desarrolla con jóvenes ceutíes a través de talleres mensuales. “La idea es hacer una representación en distintos espacios de la ciudad”, afirmó.

En cuanto al contenido específico de los programas europeos, García Jaramillo señaló que el CES permite realizar voluntariados tanto en grupo como de forma individual en países de la UE y asociados, con temáticas muy diversas. “Solo hace falta registrarse en la web del Cuerpo Europeo de Solidaridad. No es un trabajo, es una experiencia voluntaria para jóvenes que muchas veces han abandonado sus estudios, tienen dificultades económicas o buscan un camino diferente”.

A diferencia del Erasmus académico, el CES y Erasmus+ en el ámbito de juventud no requieren titulación. “Suelen participar personas con menos oportunidades, pero también universitarios. Lo importante es la motivación”, matizó Oncala.

Aunque no hay una cifra exacta, la Casa de la Juventud estima que cada año varios jóvenes ceutíes se marchan a realizar voluntariados de corta o larga duración gracias a estos programas, algunos gestionados directamente por la entidad. “Ahora mismo tenemos un grupo de chicos que viajará a Italia en junio, otro proyecto de acogida en Ceuta en julio y otro en Francia más adelante. Además, el 11 de mayo empieza una nueva formación con una asociación local”, añadió García Jaramillo.

Sabina y Kristina, estudiantes Erasmus de la República Checa comparten su experiencia

Estudiantes checas en las jornadas Erasmus en el Campus Universitario / César Martín
Estudiantes checas en las jornadas Erasmus en el Campus Universitario / César Martín

Ceuta no solo envía jóvenes al exterior: también recibe. El año pasado, una experiencia con Francia reunió a nueve jóvenes ceutíes y otros tantos franceses. Este año se repite el proyecto, con una nueva edición en la Cabaña de Luke, junto a dos jóvenes checas, Sabina y Kristina, que actualmente cursan su Erasmus en la ciudad.

Durante la charla celebrada en el Campus Universitario de Ceuta sobre los programas Erasmus+ y el Cuerpo Europeo de Solidaridad, dos estudiantes checas, Sabina y Kristina, compartieron su experiencia como participantes del programa Erasmus en la ciudad autónoma.

Ambas alumnas llevan tres meses en Ceuta, y aunque valoran positivamente su estancia actual, reconocen que los primeros días fueron especialmente complicados. "El primer mes fue duro. La primera semana lloramos como bebés", confesaron entre risas, subrayando que la adaptación fue un reto tanto emocional como logístico.

Entre los principales obstáculos que encontraron al llegar, destacan las dificultades para encontrar alojamiento: "Pensábamos que podríamos vivir en la residencia universitaria, como hacemos en la República Checa, pero estaban llena. Acabamos buscando un piso, y los precios nos sorprendieron mucho: eran hasta tres veces más caros que los que pagamos habitualmente", explicó Kristina.

Además, la barrera del idioma ha sido otro desafío: "Casi nadie habla inglés, así que tratamos de captar palabras sueltas y entender el contexto. A veces pedimos ayuda a nuestros compañeros para entender lo que ha dicho el profesor", comentaron.

Pese a estas dificultades, ambas jóvenes reconocen que sus compañeros de clase han sido clave en su proceso de integración. "Nos ayudan mucho. Siempre nos explican lo que se ha dicho en clase y lo que tenemos que hacer", afirmaron.

Respecto a la vida social, aunque han conocido a varias personas y han salido en distintos grupos, aseguran que aún no han conseguido forjar vínculos estables: "No hemos logrado establecer relaciones profundas, aunque sí hemos salido y conocido a muchos", dijeron.

Por último, al ser preguntadas sobre qué aspectos mejorarían del programa Erasmus en Ceuta, coincidieron en señalar la necesidad de recibir más orientación sobre el alojamiento antes de llegar: "Nos habría venido muy bien recibir recomendaciones claras sobre dónde vivir, porque fue lo más difícil para nosotras", concluyeron.

A pesar de todo, ambas afirmaron estar disfrutando su estancia en Ceuta y mostraron su disposición a seguir participando en las actividades programadas, valorando la experiencia como un aprendizaje personal y académico.

Jornadas Erasmus en el Campus Universitario / César Martín
Jornadas Erasmus en el Campus Universitario / César Martín

La jornada celebrada en el campus es solo el comienzo de una semana repleta de actividades, que culminará el 9 de mayo con más sesiones, teatro juvenil y el impulso constante por conectar a los jóvenes ceutíes con las oportunidades que Europa les ofrece.

El Campus Universitario acoge una jornada sobre Erasmus+, voluntariado y oportunidades...