El año comienza con la vuelta de una de las actividades más entrañables y educativas: ‘La hora del cuento’. Este programa, dedicado a la animación a la lectura, se celebra todos los miércoles en un espacio diseñado especialmente para los niños, quienes encuentran en los cuentos una forma lúdica y atractiva de aprender y divertirse.
Mati Miaja, responsable de la actividad, nos explica que arranca con un contacto inicial en el que los pequeños comparten cómo les han ido los días y comentan sus experiencias. Luego, entra en escena Manu Pablo, la simpática mascota que trae consigo los cuentos de la jornada. Los relatos, seleccionados cuidadosamente, son leídos, comentados y dramatizados, fomentando así la participación activa de los niños.
“Siempre hay lectura”, asegura Miaja. Cada sesión incluye de dos a tres cuentos cortos, ideales para mantener la atención de los más pequeños. Entre historia e historia, se integran dinámicas de compartir y juegos que trabajan valores como el respeto por turnos, la escucha activa y la aceptación de las diferencias.
El objetivo principal de “La hora del cuento” es animar a los niños a acercarse a los libros de manera natural y sin imposiciones. “Queremos que vean los cuentos como una parte más del juego, una forma de aprender disfrutando”, explican. Los niños, además, aprenden a cuidar los libros, respetar que otros los utilicen y desarrollar su capacidad de expresión, entonación y vocabulario.
La experiencia de Mati demuestra que, a medida que los niños participan, asimilan mejor el contacto con los libros y las bibliotecas. Incluso los más pequeños, como un asistente habitual de dos años y medio. Van aprendiendo a seguir pautas, escuchar y atender de manera progresiva.
Cada sesión tiene una selección temática de cuentos. Para este miércoles, entre las historias escogidas están ‘Tres monstruos’, ‘No me comas’ y ‘Rusel El cordero dormilón’, títulos relacionados con valores como la escucha activa y el trabajo en equipo.
‘La hora del cuento’ se lleva a cabo desde octubre y continuará hasta el mes de junio, los miércoles por la tarde, adaptándose al calendario y la disponibilidad de las familias. “Es un espacio donde los niños pueden aprender, jugar y dejar volar su imaginación”, concluye Mati, agradecidos por la acogida de esta actividad que sigue construyendo pequeños grandes lectores.
