En el marco del VII Congreso de la Federación Andaluza de Fotografía, la Biblioteca Adolfo Suárez se ha convertido en el escenario ideal para que los jóvenes talentos del medio visual se expresen y compartan sus vivencias. La Mesa Redonda, celebrada en la Sala de Usos Múltiples, contó con la participación de tres jóvenes fotógrafos de entre 9 y 15 años, quienes han dejado ver su trayectoria, sus inicios y sus ambiciones en este apasionante campo.
Alberto Román Gómez, uno de los participantes, recordó con emoción sus primeros pasos en la fotografía. "Empecé cuando tenía tres o cuatro años, ya que mi padre me llevaba al campo y me daba una pequeña cámara compacta que era de mi madre", comentó. Román explicó cómo, en sus inicios, se dedicaba a capturar imágenes de la naturaleza, como las cabras montesas en la Sierra de Grazalema, experiencia que le valió posteriormente el premio Bailey Photographer of the Year, lo que le abrió las puertas para presentarse en eventos como este en Ceuta.
Andrés Luis Domínguez Blanco, con 15 años, explicó que su interés por la fotografía surgió al observar a su padre, quien le enseñaba a apreciar la belleza del entorno natural. "Cuando veía a mi padre llegar a casa, siempre me interesaba por su afición y me enseñaba fotografías de naturaleza. Así, a los cuatro o cinco años, ya me acompañaba a lo que yo llamo 'carrilear', es decir, a ver el mundo a través de la ventana del coche", afirmó Andrés, subrayando cómo estas experiencias tempranas lo inspiraron a seguir desarrollando su pasión.
Por su parte, Ismael Domínguez Gutiérrez, quien empezó a fotografiar a los nueve años gracias a la influencia de su tío, destacó la importancia de la formación y la perseverancia. "Me compré mi primera cámara digital tras ganar mi primer premio, y desde entonces no he parado de aprender y experimentar. Creo que es fundamental empezar con una cámara compacta y, si el interés crece, invertir en equipos de mayor calidad", explicó Ismael, quien ya ha ganado reconocimientos y aspira a profesionalizar su pasión.
Durante la mesa redonda, los jóvenes también compartieron valiosos consejos para sus compañeros aspirantes a fotógrafos. Recomendaron iniciar con equipos básicos, explorar el entorno natural y, sobre todo, tener paciencia y constancia. La jornada ha sido un espacio de intercambio enriquecedor, que no solo ha permitido conocer las inquietudes y logros de estos jóvenes talentos, sino también resaltar el compromiso del Congreso en impulsar la educación y la cultura visual.
Este encuentro en la Biblioteca Adolfo Suárez reafirma el papel vital de las iniciativas culturales para fomentar el talento juvenil y promover la integración entre generaciones, en un ambiente de creatividad y diálogo, que sin duda dejará una huella en el futuro de la fotografía.
