Las VIII Jornadas Literarias y Musicales llegaban a su fin este jueves y lo hacían con un plato fuerte, el recital y coloquio protagonizado por el poeta José Cabrera y la artista Ebhel. “Un acto mágico en el que la lírica se funde con la imagen, con la música, y en el que vamos a intentar subirnos hacia es cielo de la luz dentro de una deconstrucción del mundo desde la lírica”, explicaba el poeta instantes antes del inicio de este encuentro que tenía lugar en la Biblioteca Pública Adolfo Suárez.
Y es que, insistía José Cabrera, esa deconstrucción es necesaria porque “estamos generando un mundo en el que hay un choque entre culturas” y su objetivo no es otro que “buscar unos lugares que hagan que todo eso esté en conciliación, que en vez de tanto ruido, encontremos más paz”.
Para el poeta, actividades como esta, que ha alcanzado ya su VIII edición, son algo muy necesario. Y es que, ha continuado, estamos en un mundo en el que prima la utilidad monetaria pero “cuando te duele el alma, el corazón, se refleja en la lírica”. Así, ha insistido, al leer, al escribir y ver que otro ya ha estado en el lugar en el que estás o que ha llegado aún más lejos, “no te sientes solo”. Es por ello que José Cabrera lo tiene claro: “actos como este generan comunicación entre las almas”.
Cabrera ha manifestado, además, el honor y el privilegio que supone para él cerrar este evento y además ha destacado la “gran suerte” que ha supuesto poder contar con una artista como Ebhel para que le ponga música a sus poemas. Un trabajo extraordinario que el poeta no ha dejado de admirar.
Un José Cabrera que está encantado de regresar a Ceuta, una ciudad a la que ya le unen lazos inolvidables, como la concesión en 2009 del premio de poesía, y a la que regresa cada vez que tiene oportunidad.
