En el día de hoy, alrededor de una quincena de estudiantes de bachillerato del IES Siete Colinas han presentado la obra de teatro ‘Maribel y la extraña familia’, de Miguel Mihura, bajo la coordinación de María Jesús Fuentes, profesora de literatura y coordinadora del Plan Lector del centro educativo, además de encargada de la obra.
La obra, publicada originalmente en 1959, gira en torno al misterio que rodea a Maribel, la joven con la que un hombre desea casarse. Sin embargo, ella y sus amigas llevan una vida más desenfrenada y moderna, generando conflictos y situaciones cargadas de humor y misterio. Además, la representación tiene lugar en un escenario peculiar: un piso recargado en el que vive una anciana, donde se desarrollan las diferentes escenas que ponen a prueba las apariencias y los prejuicios sociales.
En palabras de María Jesús Fuentes, “Maribel y la extraña familia es una obra que, aunque se ha llevado al cine, no está excesivamente representada. Pensé en esta obra al ver al grupo con el que tenía que trabajar; me dije: esta obra es para ellos”, ha explicado Fuentes a www.ceutatv.com, quien también ha destacado el esfuerzo y dedicación de sus alumnos durante la preparación.
El proceso de ensayo comenzó antes de las vacaciones de Navidad con la búsqueda de los textos, pero fue después de las fiestas cuando se intensificó el trabajo, con especial énfasis en la dicción y en mantener la esencia de la época representada. Aunque algunos de los participantes ya tienen experiencia teatral en otros grupos, la mayoría se enfrenta por primera vez a un proyecto de esta envergadura.
“La respuesta de los estudiantes ha sido increíble. Han aportado ideas, se han dejado guiar y han trabajado en equipo. Además, hemos contado con la participación de alumnos de otros grupos que colaboraron en la decoración, el atrezzo y otros aspectos de la puesta en escena”, ha señalado Fuentes con emoción y orgullo.
Desafíos encontrados. A pesar de la dificultad de interpretar personajes del siglo XX en pleno siglo XXI, el equipo decidió mantener la esencia original de la obra sin adaptarla a la actualidad. “Nos pareció que era una forma educativa de mostrar cómo vivían en esa época. Aunque sí hemos recortado algunos fragmentos que considerábamos obsoletos o que no se iban a entender”, ha comentado la coordinadora.
El mensaje principal de la obra, según María Jesús, es que las personas deben ser valoradas por su corazón y no por su profesión, estatus social o reputación. “Todas las personas son iguales y merecen ser amadas y aceptadas, ya sea socialmente o, en nuestro caso, como familia”.
Además, el entusiasmo, destacado por la profesora, con el que los jóvenes actores han asumido este reto demuestra que “el teatro sigue siendo una herramienta educativa poderosa que fomenta la creatividad, el trabajo en equipo y la reflexión crítica sobre la sociedad” ha concluído.
