El estudio de Kristina Torres bulle de energía y propósito. Allí, en ese espacio íntimo donde ha dado vida a muchas de sus creaciones, la fotógrafa ceutí nos ha recibido para hablarnos de su nuevo y ambicioso proyecto artístico: una exposición que retratará, en cuerpo y alma, la pluralidad de la mujer ceutí.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, Torres está preparando una muestra que verá la luz en marzo de 2026 en el Museo del Ferrocarril, de la mano de la Fundación Premio Convivencia. El objetivo: representar a todas las mujeres de Ceuta desde una mirada artística y sensible, poniendo en valor su diversidad, su fuerza y su feminidad.
“Es una nueva aventura creativa de las mías, pero esta vez estamos superando expectativas”, explica la autora. El proyecto, aun en desarrollo, combina una colección de retratos individuales –que ya está en producción– con una gran imagen colectiva que reunirá, al aire libre, a mil mujeres ceutíes en una especie de “macroquedada” artística.
Por el momento, más de 500 mujeres han respondido a la convocatoria lanzada por redes sociales. Para organizarse, se ha creado incluso un grupo en Telegram donde participan activamente todas las interesadas. La fotógrafa no oculta su entusiasmo ante esta acogida: “Desde el minuto uno, muchas mujeres me escribieron, algunas me conocían solo por redes, pero confiaron en mí. Lo hacen sin miedo, con ganas. Eso es precisamente lo que quiero representar”.
Aunque aún no se ha desvelado el lugar exacto de la macroquedada, Torres asegura que será en un espacio emblemático de Ceuta y de fácil acceso. El evento contará con medidas de seguridad y, además de la fotografía final, incluirá la grabación de un documental que recogerá tanto el making of de la jornada como entrevistas con las participantes, muchas de las cuales tienen historias personales que reflejan la riqueza cultural de la ciudad.
En paralelo, la artista trabaja en una colección de entre 15 y 20 retratos individuales, realizados en su estudio. Son imágenes sobrias y centradas en la esencia de cada mujer, sin apenas atrezo, con un detalle o gesto que capture lo que ella representa. Hasta la fecha, se han realizado ya entre siete y ocho de estas piezas, todas bajo la premisa de retratar a mujeres que, a ojos de Kristina, encarnan alguno de los muchos perfiles que conviven en la ciudad.
“La mujer ceutí es independiente, multicultural, valiente. Está empapada de todas las culturas que la rodean, y tiene un carácter propio. Eso quiero mostrarlo”, afirma. En el estilismo de las sesiones, Kristina da su toque personal, pero pide a las participantes que acudan tal como son, sin disfraces ni trajes típicos: “Quiero que sean ellas. Yo me encargo de dar el acento final con mi composición”.
El proyecto, que lleva el nombre provisional de “Mujeres en Ceuta”, está concebido como un trabajo profundamente social y emocional. “Es un reto personal y profesional, pero sobre todo, una unión entre mujeres, un acto artístico colectivo y muy íntimo a la vez”, resume la autora.
Aún queda camino por recorrer, pero la semilla está plantada y ya brota con fuerza. En marzo del año próximo, Ceuta tendrá la oportunidad de contemplarse a sí misma a través de la mirada de Kristina Torres y de mil mujeres que, con su sola presencia, contarán la historia de una ciudad hecha de muchas.
