Este 13 de mayo, a las 19.30, la Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca Pública “Adolfo Suárez” de Ceuta acogerá la presentación de Recuerda que aún estás vivo. Antología (2025-2015), la nueva obra de Rosa Estremera. Bajo la coordinación de Pablo Méndez, el acto invitará a testimoniar una voz poética que se mueve con igual naturalidad entre lo clásico y lo visionario, logrando que lo cotidiano se vuelva extraordinario.
Sencillez y hondura: el pulso de la antología
En este volumen, la escritora reúne poemas escritos en la última década, uniendo dos pulsiones aparentemente opuestas:
- El valor de lo simple, donde el campo, las nubes o el amanecer cotidiano se convierten en versos de poderoso simbolismo.
- La herida existencial, que afronta la soledad, la pérdida y el paso del tiempo sin artificio, con la misma claridad con que describe un paisaje.
Tal como apunta Pablo Méndez, “Rosa escribe como es: abierta al entorno, capaz de encerrar en su canto el viento que nos persigue y el golpe de mar que somos”.
Trayectoria de una voz que late
Nacida en Ceuta en 1966 y radicada en Madrid desde 1988, Rosa Estremera fusiona en su biografía el arte —piano y danza— con la psicoterapia. Fundada en la sensibilidad de su infancia, ha publicado ya:
- Sinfonías y voces (2014)
- El tacto de la luna hiriente (2015)
- Las tierras que nos cubren (2016), prólogo de Miguel Galanes
- El monopolio de los árboles (2019)
- Todos los cuentos son tu mirada (2021)
- Herida propia (2025)
Ha participado en revistas como Tinta en la medianoche, y en antologías colectivas (Chile, España), compartiendo espacio con poetas hispanoparlantes de prestigio.
Un acto para celebrar la palabra
La cita de este miércoles servirá, además de para escuchar a la autora, como punto de encuentro de lectores y amantes de la poesía. Al término de la presentación, Rosa firmará ejemplares de su antología, en un gesto íntimo que refuerza su compromiso con quienes encuentran en sus versos un reflejo de la vida.
Recuerda que aún estás vivo no es solo un libro de poemas: es un recordatorio de que la poesía nace de la propia experiencia, de la sencillez y de la valentía de nombrar cada emoción, cada instante, como un precioso regalo.
