Esta mañana, el colegio Rosalía de Castro ha acogido las primeras sesiones del programa de coeducación, que contempla talleres para todos los niveles educativos, desde infantil hasta bachillerato y ciclos formativos. La propuesta, destinada a fomentar la igualdad y a prevenir cualquier forma de discriminación, ha sido diseñada por el equipo de Ágora, la empresa que ha conseguido la licitación para llevar a cabo estos talleres.
El taller presentado hoy, 'La Fórmula de los buenos tratos' enfocado en el segundo ciclo de primaria, aborda específicamente el tema del bullying, aunque la iniciativa global también se centra en la educación emocional en los niveles más tempranos y en la prevención de la violencia de género en los niveles superiores. Según explica Alba Collantes, educadora social, “el objetivo principal es que los niños y niñas salgan del aula con claro el mensaje de cómo no debemos tratar a los demás, evitando cualquier forma de discriminación, ya sea por raza, capacidades o género”.
La metodología utilizada en el taller es especialmente interactiva y se basa en tres experimentos sociales que extraen “la fórmula de los buenos tratos”. En el primer juego, los alumnos deben agruparse utilizando figuras de diferentes colores y formas, lo que sirve para enseñar el valor de la igualdad. El segundo experimento consiste en mezclar elementos de distintas densidades, demostrando que, a pesar de sus diferencias, todos pueden coexistir en el mismo espacio y, de este modo, se ilustra el respeto. Finalmente, el tercer juego, conocido como “el experimento de la ameba”, implica que todos los alumnos, excepto uno, formen un círculo. Esta dinámica simula el comportamiento habitual en el bullying, donde una persona queda excluida, permitiendo al grupo reflexionar sobre el impacto de la exclusión y fomentar la empatía.
El programa de coeducación cuenta con 180 talleres programados para el nivel de primaria, y aunque la duración exacta en cada centro varía, el formato se mantiene como una actividad puntual de dos horas por grupo, antes de pasar a otro centro. El equipo de Ágora, compuesto habitualmente por cuatro o cinco profesionales, se desplaza a diferentes instituciones, adaptando y actualizando los ejercicios con cada nueva subvención anual para mantener la dinámica educativa vigente y acorde a las necesidades de cada curso.
La iniciativa, que no solo involucra a los alumnos, sino también al profesorado y, en ocasiones, a familias, persigue sembrar una “semilla” de valores en cada participante, enfatizando la importancia de una educación integral y continua en materia de coeducación. De esta forma, se espera que estos talleres no sean un evento aislado, sino parte de un proceso formativo que contribuya a la construcción de entornos educativos libres de estereotipos y discriminaciones, donde el respeto, la igualdad y la empatía sean la norma.

