El Plan de Vivienda ayuda más a las rentas ricas que a las pobres
Los alquileres topados unidos a los umbrales de renta, consumirán un mayor porcentaje de ingresos a las rentas medias y bajas que a las altas. Además hay personas que en función de su nivel de renta no está contemplado que puedan acceder a ninguna vivienda protegida, por ejemplo, quienes ganen entre 900 y 959 euros al mes.
La modificación del Plan de Vivienda que aprobó el pasado jueves el Pleno de la Asamblea a propuesta de la Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos y la ordenanza que va a regular el acceso a la vivienda protegida pública, ayuda mucho más a las rentas altas que a las medias y bajas. Son tan sólo matemáticas y cifras.
El Plan y la ordenanza establecen tres tipologías de acceso a la vivienda pública que siempre va a ser, al menos en las próximas 745 viviendas programadas, de alquiler con precio topado. Las primeras 300 viviendas que se van a construir estarán destinadas a las rentas altas. Sólo podrán acceder a ellas quienes puedan demostrar ingresos mensuales entre 1.800 y 3.300 euros mensuales, siendo una única persona como núcleo familiar. Sube si son más.
Después llegarán las rentas medias y las más necesitadas. Incluso aunque la primera promoción que vaya a empezar a construirse de esas 745 viviendas que se prevén levantar con fondos de la Ciudad Autónoma de Ceuta sea la de Huerta Téllez (29 viviendas) no se prevé que esté finalizada la obra antes que las destinadas a rentas altas en Pozo Rayo, Huerta Molino y Sarchal-Monte Hacho. Todas ellas estarán terminadas antes de que finalice el primer semestre de 2027 (en mayo hay elecciones a la Ciudad Autónoma).
A las 29 de Huerta Tellez se sumarán otras 71 en Plaza Nicaragua (Hadú) y otras 90 en Santiago Apóstol, entre Juan XXIII y el Chorrillo en la parcela conocida como Trocha Otero. Estas en total 190 viviendas están destinadas a las rentas medias. Podrán acceder a ellas quienes demuestren ingresos entre 960n y 1.740 euros mensuales y el alquiler tipo para una vivienda de 80 metros cuadrados estará limitado a una renta mensual de 360 euros.
Por último, el Plan contempla construir en el entorno del Príncipe Alfonso hasta 430 viviendas para rentas pobres, aquellas que puedan demostrar contar con ingresos entre 300 y 900 euros mensuales. Tendrán acceso a un alquiler con el precio topado en 160 euros para un piso de 80 metros cuadrados. Pero sólo hay planificación temporal para 200 de esas viviendas, las que se levantarán en la parcela, ya urbanizada, que está tras la antigua prisión de Los Rosales. Y en la planificación con suerte se entregaría la obra finalizada a finales de 2028. Las últimas de todas la mencionadas hasta ahora.
El Gobierno parece entender que quienes más necesidad tienen de paliar el acceso a una vivienda digna a un precio asequible, al menos es a quien primero les va a construir viviendas, son aquellas rentas entre 1.800 y 3.300 euros al mes. Ceuta cuenta con una población en riesgo de exclusión social entorno al 40 por ciento de la población. El senador del PP, Hakim Abdeselam, dijo en el Senado esta misma semana que la situación de la ciudad es de “emergencia social”.
Pero la realidad es que si se tiene en cuenta la renta mínima y máxima de cada tipo de vivienda el precio por renta que pagará cada tipo poblacional el plan penaliza más a los más pobres -pagarán un porcentaje más elevado sobre el total de sus ingresos demostrables- que a los más ricos.
Son puras matemáticas. Quienes tengan una renta entre 1.800 y 3.300 euros mensuales accederán a una vivienda tipo de 80 metros cuadrados por un alquiler de 600 euros mensuales. Lo que les consumiría entre el 18,18 y el 31,57 por ciento de sus ingresos. En cambio, quienes opten por una vivienda con alquiler topado en 360 euros mensuales y puedan demostrar una renta entre 960 y 1.740 euros mensuales consumirán en pagar el alquiler a la Ciudad entre el 37,5 y el 20,68 por ciento de sus ingresos. Es decir, sobre el total de su sueldo pagarán más que los más pudientes.
El porcentaje viene a poner en solfa la utilidad del plan de vivienda para contribuir a la igualdad entre ceutíes más allá de lo propiamente geográfico. Las viviendas para las rentas más altas se ubican todas en el distrito 2, considerado centro: Pozo Rayo (102), Sarchal-Monte Hacho (42 viviendas) y Huerta Molino (160 unidades de vivienda). En total 304 por las 190 a construir en el entorno de Hadú para rentas entre 960 y 1.740 euros.
Peor aún lo tienen quienes por nivel de renta parecen claramente en riesgo de exclusión social. Quienes acrediten ingresos mensuales entre 300 y 900 euros al mes podrán optar por viviendas en el entorno del Príncipe Alfonso con alquileres topados a 160 euros al mes. En su caso consumirían entre el 53,3 y el 17,7 por ciento de sus ingresos mensuales. Sólo se puede deducir que el Gobierno piensa en que esos alquileres saldrán de ayudas sociales y el programa de Alojamiento Alternativo. De otro modo no sería posible que una persona con ingresos de 300 euros mensuales se comprometiera a pagar un alquiler de 160 euros mensuales.
Además en este caso, quizás el de las personas más necesitadas las viviendas serán las últimas en construirse.
Fuera de umbrales
El Plan ratificado por el Pleno este pasado jueves deja fuera de poder acceder a cualquier vivienda a aquellos cuyos ingresos mensuales estén entre los 1.740 y los 1.800 euros y entre los 900 y los 960 euros. No están contemplados en ninguna tipología de vivienda. En lo que parece una evidente chapuza normativa, que habrá de ajustarse en el próximo mes, cuando se prevé que la modificación del Plan y la normativa que establece los umbrales pasen por la aprobación definitiva del Pleno.
Juventud
La ordenanza redactada por Fomento y aprobada por el Pleno en su trámite inicial el pasado jueves hace referencia al inicio del Plan, así como lo hizo el consejero de Fomento, Alejandro Ramírez, durante su defensa en el Pleno a que todo trata de paliar de forma especial el problema de acceso a la vivienda de la juventud ceutí, con el obstáculo que para su emancipación supone. Pero tampoco parece demasiado real.
En la ordenanza en su segundo párrafo se recoge que la misma “Y postula un cambio de paradigma en la consideración jurídica de la vivienda, para reforzar su función como servicio social de interés general, a fin de garantizar el derecho efectivo a una vivienda digna y asequible para todas las personas, especialmente jóvenes, integrantes de colectivos en riesgo de exclusión o con más dificultades para acceder al mercado de la vivienda por sus escasos medios económicos”.
En cambio en el Plan aprobado en enero la palabra “jóvenes” aparecía 7 veces. Siempre para decir que se pretende facilitar y garantizar el acceso a la vivienda de la población joven de Ceuta. La realidad es que desde enero hasta el pasado jueves han perdido menciones en los planes y ninguna cuota, derecho o privilegio. Lo ganan esos sí, las rentas entre 1.800 y 3.300 euros mensuales que tendrán acceso preferente a casi la mitad de las viviendas que va a financiar la Ciudad con fondos propios y que además será las primeras que finalice.