El PP critica la “frivolidad” del Gobierno en la gestión de menores migrantes
El Partido Popular acusa al Ejecutivo de no tener una política clara de respuesta a la situación de los menores migrantes, en un contexto que afecta directamente a territorios como Ceuta.
El Partido Popular acusa al Ejecutivo central de actuar con “frivolidad” y sin una política clara de respuesta a la situación de los menores migrantes, en un contexto que afecta directamente a territorios como Ceuta.
Ceuta, ciudad fronteriza y puerta de entrada a Europa, sigue de cerca cada movimiento en la política estatal sobre menores migrantes no acompañados. Las recientes declaraciones del vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del Partido Popular, Juan Bravo, ponen de relieve una crítica frontal al Gobierno por la forma en la que está gestionando los traslados de estos menores a la Península, una cuestión que tiene un impacto directo en la ciudad autónoma.
Traslados mínimos y retrasos acumulados
El inicio de las derivaciones de menores migrantes no acompañados solicitantes de asilo se ha producido este lunes, después de que el Tribunal Supremo ordenara en marzo al Ejecutivo asumir con sus propios medios esta responsabilidad. Según Bravo, el Gobierno solo trasladará entre 8 y 10 menores desde Canarias a la Península, frente a los 40 que el PP estimaba inicialmente.
Este ritmo de traslado, ha subrayado, supondría alargar durante meses una respuesta que ya acumula retrasos. “Aun siendo 40, habría tardado diez meses desde el requerimiento del Tribunal Supremo; si son 10, habría que multiplicar por cuatro ese tiempo”, señaló el dirigente popular.
Un problema que también se vive en Ceuta
La situación descrita por Bravo no es ajena a Ceuta, que en los últimos años ha experimentado una fuerte presión migratoria, especialmente en momentos de crisis como la entrada masiva de 2021. La ciudad autónoma, con recursos limitados y centros de acogida con capacidad reducida, ha reclamado en numerosas ocasiones mayor implicación del Estado en la atención a estos menores.
La lentitud en la ejecución de los traslados y la falta de un plan estructurado generan inquietud entre las autoridades y la ciudadanía ceutí, que ven cómo las decisiones adoptadas en Madrid repercuten directamente en la gestión local.
Críticas a la “frivolidad” y falta de política migratoria
Bravo ha acusado al Gobierno de “utilizar” a estas personas para el debate político y de carecer tanto de política migratoria como de un plan de respuesta eficaz. Además, ha calificado de “frivolidad” la manera en que el Ejecutivo aborda este asunto, recordando que se trata de personas, y en este caso, de menores, por lo que “debería existir una sensibilidad especial”.
En este sentido, el PP ha reiterado su oposición a la imposición unilateral del reparto de menores entre comunidades autónomas, defendiendo el respeto al marco competencial y el restablecimiento del diálogo institucional.
Centros no preparados para menores
Otro de los puntos de crítica ha sido la afirmación de la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, quien aseguró que los centros actuales no estaban diseñados para acoger a menores migrantes. Bravo ha cuestionado que el Gobierno tarde meses en reconocer esta realidad y ha insistido en la necesidad de explicaciones más claras.
En Ceuta, esta cuestión es especialmente relevante, ya que la adecuación de espacios para la atención de menores migrantes ha sido una demanda constante, tanto para garantizar su bienestar como para evitar la saturación de los recursos locales.
Una gestión que exige coordinación y soluciones reales
La realidad migratoria en Ceuta y otros puntos de entrada como Canarias no puede desligarse de la política estatal. La falta de previsión y la lentitud en la respuesta pueden agravar los problemas de saturación y atención a menores, generando tensiones sociales y sobrecargando los servicios públicos.
El Partido Popular reclama que el Gobierno priorice el cumplimiento de la orden del Tribunal Supremo, agilice los traslados y abra un diálogo real con todas las comunidades autónomas para establecer soluciones sostenibles. Mientras tanto, en Ceuta, las autoridades y organizaciones siguen trabajando para atender a los menores que llegan, pero con la incertidumbre de no saber cuándo se producirá un alivio efectivo de la presión asistencial.