A las 10:30 de esta mañana, el equipo docente del Instituto Luis de Camoens se ha concentrado a las puertas del centro como muestra de solidaridad con una profesora y para denunciar una situación que califican de insostenible. “Nos sentimos impotentes ante menores que no atienden a razones. No tenemos herramientas”, ha declarado la directora.
Y es que el Camoens vivió ayer una jornada marcada por la tensión y el desconcierto. Un alumno de tercero de ESO, con antecedentes de mal comportamiento, tuvo una reacción violenta tras recibir un parte disciplinario, llegando a insultar gravemente a su profesora y a la propia directora del centro. La situación escaló hasta requerir la intervención policial.
Según el testimonio de la directora, tras ser sancionado por su conducta en clase, el estudiante respondió con un comportamiento aún más agresivo, profiriendo insultos de gravedad hacia su profesora. La intervención de la directora no consiguió apaciguarlo. “No atendía a razones”, ha resumido. El alumno se negó en un primer momento a abandonar el aula y, cuando finalmente salió, lo hizo por decisión propia, paseándose libremente por el centro.
Previendo que la situación podía recrudecerse, la directora recomendó a la docente que cerrara la puerta del aula. No se equivocó: minutos después, el alumno regresó corriendo, accedió al aula y reanudó los insultos y las amenazas, lanzando papeles sobre la mesa de la profesora. Una vez más, se negó a salir. Fue entonces cuando la dirección optó por trasladar al resto del alumnado a otra clase, aprovechando un instante de confusión para cerrar la puerta y dejar al joven dentro, aislado.
La dirección contactó entonces con el padre del menor, quien reconoció abiertamente que “no puede con él”. Ante la falta de colaboración familiar, se solicitó la presencia de la Policía Nacional. Aunque inicialmente el alumno intentó evadir a los agentes corriendo por el centro, finalmente fue retenido y confinado en un aula, donde permaneció hasta la llegada del progenitor, ya durante el recreo.
El estudiante ha sido expulsado de forma preventiva durante cinco días, y se ha iniciado un nuevo expediente disciplinario, el cuarto o quinto en su historial, según fuentes del centro. La profesora agredida verbalmente se encuentra afectada emocionalmente por lo sucedido: “No se pasa bien cuando un alumno te insulta gravemente delante de toda la clase”, ha lamentado la dirección.

