Cuando pensamos en ciencia, el tópico nos lleva a imaginar laboratorios llenos de tubos de ensayo o complejas fórmulas matemáticas, pero la ciencia abarca mucho más que eso. La enfermería es una disciplina científica fundamental, y en este Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia conocemos la labor de dos mujeres enfermeras e investigadoras: Adelaida Álvarez Serrano y Ana María Antolí Jover.
Para Adelaida, la elección de la enfermería no fue inicialmente por vocación, sino por la oferta académica aquí en Ceuta. Sin embargo, con el tiempo, descubrió su pasión por la profesión, considerándola “la mejor decisión de su vida”. Por otro lado, Ana siempre tuvo claro que su vocación era ser enfermera, lo que la llevó a trasladarse desde Almería para poder estudiar la carrera. Cuando se les pidió definir su carrera en una frase, Ana respondió “mucho más que enfermería asistencial”, destacando la importancia de visibilizar que “la enfermería no se limita solo al ámbito hospitalario”, sino que también abarca la docencia, la investigación y la innovación.
Ambas reconocen que su camino en la investigación comenzó asistiendo a congresos y viendo cómo sus compañeros buscaban mejorar la profesión a través del estudio y la innovación. Adelaida destaca que en su época no existía el Trabajo de Fin de Grado, comúnmente conocido como TFG, una formación inicial específica en investigación dentro del plan de estudios, por lo que fue con el tiempo y la experiencia cuando desarrolló su interés en este ámbito. Para Ana, la curiosidad y la necesidad de mejorar la enfermería fueron factores clave para iniciarse en la investigación.
Los desafíos de ser mujer en la ciencia. Ana y Adelaida afirman que ser mujer e investigadora conlleva desafíos adicionales, especialmente en lo relacionado con la conciliación familiar y laboral. Adelaida enfatiza que la sociedad sigue imponiendo a las mujeres responsabilidades domésticas y de cuidado que limitan el tiempo disponible para la investigación. Ana, madre de dos hijos, señala que la investigación es una labor exigente y, al compaginarla con la maternidad y los turnos de enfermería, la conciliación se convierte en un reto aún mayor. “La conciliación es una asignatura pendiente para las mujeres, en este caso en mi faceta docente es más sencillo, pero prácticamente hasta hace tres años me dediqué a la enfermería asistencial, eso cuando tienes hijos se complica mucho”.
Tanto Adelaida como Ana forman parte de un grupo de investigación con sede en Granada y trabajan en varias líneas, incluyendo la conciliación familiar, la salud sexual y la violencia de género. Adelaida está enfocada en intervenciones educativas para mejorar las actitudes de los estudiantes de enfermería hacia pacientes con VIH/SIDA. Ana, por su parte, está investigando el impacto de las dificultades de conciliación en el personal de enfermería, resaltando la necesidad de generar cambios en las condiciones laborales: “Más del 89 por ciento de los colegiados en enfermería son mujeres. Queremos plasmar que realmente es una necesidad que las enfermeras necesitan conciliar, que no se trata de cuestiones políticas, sino que la conciliación realmente tiene un impacto en la calidad que prestamos en nuestro trabajo como enfermeras y en nuestra calidad de vida”.
La importancia de visibilizar a las mujeres en la ciencia. Adelaida considera que es esencial seguir promoviendo la presencia de mujeres en la ciencia, para que ninguna niña sienta que tiene un techo de cristal que la limite. “Igual dentro de unos años no lo será tanto, pero ahora mismo tenemos que apoyarnos, y eso es una cosa que es fundamental. La unión hace la fuerza, y eso es muy importante. Tenemos que unirnos, tenemos que apoyarnos, y tenemos siempre que mirar en la misma dirección. En esa dirección nosotras no buscamos nada complicado, simplemente hacer el bien: porque ciencia, es hacer bien”. Para Ana, este día no solo sirve para hablar del trabajo de las mujeres en la ciencia, sino también para mejorar la vida de los pacientes a través de la investigación.
A las niñas y jóvenes que sueñan con ser científicas, Ana les manda un mensaje de ánimo: “Para adelante, hay un futuro en la investigación y nosotras seguimos luchando para fortalecer la presencia de la mujer en la ciencia”. Adelaida resalta que investigar no es solo descubrir grandes teorías, sino recabar información de manera sistemática para mejorar el trabajo y la calidad de vida de las personas.
En este Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, reconocemos el trabajo de todas las mujeres que, como Adelaida y Ana, contribuyen a la ciencia desde distintos ámbitos, abriendo camino para las futuras generaciones.
