La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha celebrado esta semana la III Jornada de Voluntariado en Ceuta, un evento que se ha consolidado como un espacio de encuentro para reflexionar sobre el trabajo realizado durante el año en curso y proyectar los objetivos del próximo año.
La jornada fue un éxito rotundo, reuniendo a voluntarios, colaboradores y miembros de la AECC en un ambiente cálido y participativo. Durante el evento, se hizo un repaso de las actividades y logros alcanzados en 2024, destacando el impacto positivo que el compromiso del voluntariado ha tenido en la atención a pacientes y familiares afectados por el cáncer.
El lema propuesto para 2025, 'Llegar a más', marcó el tono de la jornada y refleja el compromiso de la asociación con la expansión de su impacto. Los objetivos principales serán:
- Llegar a más pacientes y familiares, ampliando el alcance de los programas de apoyo emocional y práctico.
- Fomentar más investigación, promoviendo proyectos que impulsen avances en la prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer.
- Aumentar la atención integral, asegurando que ningún paciente ni familiar quede desatendido en su proceso.
El presidente de la Asociación en Ceuta, Jesús Ferreiro, expresó su agradecimiento a todos los voluntarios y participantes, subrayando que el éxito de la Entidad radica en el trabajo conjunto y dejando patente que el voluntariado son un pilar fundamental
El voluntario es el corazón que late con fuerza en la Asociación Contra el Cáncer. Más allá de sus acciones, su esencia radica en los valores que los impulsan: la empatía, el compromiso, la solidaridad y el respeto incondicional hacia quienes enfrentan una de las luchas más duras de sus vidas. Con una gran dedicación, ofrecen tiempo, escucha activa y compañía, transformando momentos de soledad en instantes de conexión humana. En sus visitas a hospitales, acompañamientos a consultas, domicilio…o simplemente al brindar una palabra de aliento, los voluntarios logran que los pacientes y sus seres queridos se sientan comprendidos y apoyados.
El voluntariado no solo beneficia a quienes reciben la ayuda, sino que también transforma la vida de quienes la ofrecen. Cada voluntario encuentra en esta labor una oportunidad para crecer como persona, aprender sobre resiliencia y descubrir el poder de la solidaridad. En un mundo donde las prisas y las preocupaciones a menudo nos alejan de lo esencial, el voluntariado nos recuerda la importancia de estar presentes para los demás.
