El suceso ha tenido lugar durante la jornada de este miércoles en las dependencias del Registro Central, donde un trabajador del sector de la seguridad privada, empleado del Grupo 5, fue objeto de insultos racistas mientras prestaba servicio. La agresión verbal, que ha supuesto un ataque directo a su dignidad personal y profesional, ha despertado una inmediata reacción de condena por parte del sindicato Comisiones Obreras (CCOO).
A través de un comunicado, CCOO ha expresado su más firme rechazo a lo que califica como “un comportamiento deleznable que atenta contra la convivencia y la diversidad”. La organización sindical considera que hechos como este suponen una afrenta inaceptable a los principios fundamentales de igualdad, respeto y dignidad que deben imperar tanto en el entorno laboral como en la sociedad en general.
El sindicato ha manifestado su total apoyo al vigilante agredido y ha puesto a su disposición todos los recursos jurídicos y sindicales necesarios para garantizar su protección, así como para esclarecer los hechos ocurridos y depurar las posibles responsabilidades.
“No toleraremos bajo ninguna circunstancia actitudes racistas o xenófobas que socaven la convivencia pacífica en nuestros espacios de trabajo”, han subrayado desde la organización, que también ha reiterado su compromiso en la lucha contra cualquier forma de discriminación.
El sindicato ha recordado que continuará trabajando de forma incansable por la defensa de los derechos de todos los trabajadores y trabajadoras, sin distinción de origen, etnia o condición, promoviendo una sociedad más justa, inclusiva y libre de prejuicios.
