AGRESIÓN SEXUAL

Agresión sexual en el CETI: su director intentó ingresar al agresor en Urgencias sin motivo médico

HUCE / Archivo

El director intentó que fuese ingresado para evitar su permanencia en la calle.

El director del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, Antonio Bautista, acompañó el domingo por la noche al individuo condenado por agresión sexual a una enfermera del CETI hasta el Hospital Universitario, intentando que fuese ingresado para evitar su permanencia en la calle, según han confirmado a Ceuta Televisión fuentes médicas. Los facultativos rechazaron el ingreso al no presentar motivos clínicos.

Intento fallido de ingreso hospitalario

La polémica en torno a la agresión sexual cometida por un residente del CETI a una trabajadora sanitaria del centro suma un nuevo capítulo. Según han confirmado fuentes médicas, el director del CETI, Antonio Bautista, se personó en la noche del domingo en el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta, acompañado del guineano de 20 años condenado por dicha agresión, con el objetivo de lograr su ingreso en el centro sanitario.

El intento fue rechazado por el equipo médico de Urgencias, que se negó a ingresar al hombre al no presentar un estado de salud que lo requiriese. “El hospital no es un hostal”, fue la respuesta que recibió el director del CETI, según las fuentes consultadas por Ceuta Televisión.

Unas medidas polémicas

Esta decisión y posterior actuación, que está cargada de implicaciones tanto éticas como legales, ha generado preocupación en la ciudadanía, especialmente al tratarse de un caso con una orden de alejamiento en vigor.

El residente del CETI fue detenido a medianoche del sábado en las instalaciones del propio centro, poco después de cometer la agresión sexual contra una enfermera que desarrollaba su trabajo en el recinto. Fue puesto a disposición judicial la mañana del domingo y se celebró un juicio rápido en el que se impuso la orden de alejamiento.

Orden de alejamiento obliga al traslado del residente

La orden judicial establece que el agresor no puede acercarse a su víctima, ni a su puesto de trabajo, ni a su domicilio. Dado que la víctima continúa desempeñando sus funciones en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, el cumplimiento del mandato judicial requiere el traslado inmediato del residente, que no puede permanecer en las instalaciones del CETI sin violar la resolución judicial.

La actuación del director del CETI ha puesto en el foco la gestión de casos sensibles dentro del centro, así como los protocolos ante delitos cometidos por residentes contra trabajadores del propio establecimiento. Aunque el individuo ya ha sido condenado, la continuidad de su estancia en Ceuta, y bajo qué condiciones, queda ahora sujeta a una nueva evaluación.

Una gestión bajo la lupa

Este nuevo episodio eleva el nivel de escrutinio sobre la dirección del CETI en Ceuta y la capacidad de las instituciones para reaccionar adecuadamente ante delitos cometidos en centros de acogida. La ciudad espera respuestas claras y garantías de que no se repetirán actuaciones que, lejos de proteger a las víctimas, podrían ponerlas en una situación de mayor vulnerabilidad.