Cristina Pérez se ha referido hoy, a preguntas de los periodistas, al lamentable incidente ocurrido ayer en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), donde un interno agredió a varios trabajadores, incluyendo a vigilantes y personal de cocina. La delegada dejó claro que cualquier agresión debe ser tratada como una grave amenaza a la convivencia y a la integridad de los profesionales que laboran en el centro.
“Cada agresión es una puesta en peligro de la convivencia y del buen hacer de los profesionales y profesores del CETI. Por ello, mi total apoyo a todos y cada uno de los vigilantes que sufrieron la agresión, así como al personal de cocina que también se vio agredido. No podemos tolerar que estos hechos se repitan”, declaró Pérez con vehemencia.
La delegada informó que el agresor fue detenido en el acto por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y que hoy mismo pasará a disposición judicial. Además, subrayó que se adoptarán todas las medidas previstas en la legislación vigente y aquellas que el régimen del CETI establezca internamente, enfatizando la aplicación estricta de la ley.
Pérez apeló a la responsabilidad de las autoridades para garantizar que se proteja a los trabajadores del CETI, afirmando que “no se admiten medias tintas en estos casos. La seguridad y la integridad de quienes cumplen su labor son innegociables”. Asimismo, hizo un llamamiento a que se establezcan reuniones y protocolos específicos para evitar futuras agresiones y mejorar la convivencia dentro del centro.

