El Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS), adscrito a la Consejería de Presidencia y Gobernación, ha incorporado un nuevo vehículo a su flota: un Furgón de Reserva de Aire equipado para garantizar una respuesta más eficaz en situaciones de emergencia. Esta adquisición supone un importante refuerzo operativo al permitir la recarga in situ de las botellas de los equipos autónomos de respiración, sin necesidad de interrumpir la intervención para volver al parque de bomberos.
Hasta ahora, el proceso de recarga requería desplazar al personal al parque para reponer las botellas descargadas, una operación que restaba efectivos al dispositivo activo. Con el nuevo furgón, esa limitación desaparece. La unidad incorpora además equipos de iluminación de alta potencia, fundamentales en intervenciones nocturnas o de baja visibilidad.
El coste total del vehículo asciende a 379.999 euros, e incluye una serie de prestaciones técnicas de primer nivel: cabina con tres plazas, motor diésel de cuatro cilindros, tracción 4x2, suspensión reforzada, caja automática de nueve velocidades, y avanzados sistemas de frenado y estabilidad. Los compartimentos para herramientas están diseñados con persianas de aluminio anodizado, de fácil apertura y máxima seguridad.
El equipamiento también destaca por su sofisticación y variedad: un compresor de alta presión de 550 litros, rampa de carga para seis botellas, cámaras perimetrales, cargadores para radios y linternas, focos LED de gran potencia, material sanitario y herramientas específicas para rescates. En total, incluye 20 botellas de aire comprimido y cinco equipos de respiración autónoma completos (ERAS).
Durante su fabricación, técnicos del SEIS supervisaron el proceso de carrozado en las instalaciones de la empresa adjudicataria, Incipresa, que también se encargará de formar durante dos días al personal del servicio en el uso del vehículo. El diseño exterior, con vinilos y logotipos personalizados, se ha adaptado a la imagen del Cuerpo de Bomberos de Ceuta.
La entrega del vehículo incluye la legalización, matriculación y todos los costes de transformación y dotación. A partir de su recepción, el furgón cuenta con una garantía de tres años para componentes y equipos, y de cuatro años para la carrocería, además de un compromiso de repuestos garantizados durante al menos una década.
