La presión migratoria sobre Ceuta ha experimentado un fuerte retroceso en los primeros meses del año, según los datos provisionales publicados por el Ministerio del Interior. Entre el 1 de enero y el 15 de abril, un total de 437 personas accedieron de forma irregular por vía terrestre, frente a las 901 registradas en el mismo periodo de 2024, lo que representa un descenso del 51,5%.
Entre el 31 de marzo y el 15 de abril de 2025, la ciudad autónoma ha registrado la llegada de 97 inmigrantes por vía terrestre, lo que supone un incremento notable en apenas dos semanas respecto al acumulado anterior (que ascendía a 340 personas hasta el 31 de marzo). Esta cifra confirma que, aunque la tendencia global del año es de descenso, la presión migratoria en frontera no ha desaparecido por completo.
Este notable descenso se enmarca dentro de una tendencia general a la baja en todo el país, donde las entradas irregulares, tanto por mar como por tierra, han caído un 23,8% en comparación con el año pasado. No obstante, Ceuta se sitúa entre las zonas con una de las reducciones más pronunciadas.
Por vía marítima, el fenómeno ha sido prácticamente testimonial en la ciudad autónoma. Las entradas por vía marítima siguen siendo prácticamente inexistentes en lo que va de año. No se ha producido ninguna nueva llegada por mar en estos últimos 15 días, manteniéndose la cifra total en tres inmigrantes y una sola embarcación detectada desde el 1 de enero
Solo se ha registrado una embarcación durante lo que va de año, frente a ninguna llegada en el mismo tramo de 2024. Aunque el incremento porcentual sea del 300%, los datos son insignificantes en términos absolutos.
En contraste, la ciudad hermana de Melilla ha vivido una dinámica opuesta por tierra, al pasar de 7 entradas en 2024 a 43 en 2025, lo que supone un incremento del 514%. Por mar, la situación en Melilla permanece estable, con una llegada en cada periodo.
En el conjunto nacional, se contabilizaron 13.390 llegadas irregulares por mar y tierra en lo que va de año, frente a las 17.583 del año anterior, es decir, 4.193 personas menos. El archipiélago canario sigue siendo la principal vía de acceso por mar, aunque también ha experimentado una bajada significativa del 25%.
En el caso de Ceuta, las cifras reflejan una relativa estabilización de los flujos migratorios, con niveles que no se veían desde hace varios años. No obstante, las autoridades locales mantienen la vigilancia ante posibles repuntes, especialmente con la llegada del buen tiempo, que históricamente ha coincidido con un aumento de intentos de entrada
