La ola de calor que afecta a gran parte de España supone un riesgo no solo para las personas, sino también para perros y gatos. Estos animales no sudan como los humanos, lo que dificulta su capacidad para regular la temperatura corporal. El golpe de calor en mascotas es un problema grave que puede ser mortal si no se detecta y trata a tiempo, como ha explicado a Ceuta Televisión el veterinario Alfonso Morey.
En ciudades como Ceuta, donde la humedad y el viento (levante o poniente) condicionan la sensación térmica, es esencial que los dueños de mascotas extremen precauciones para evitar situaciones peligrosas, aunque nos estemos librado de lo peor de las olas de calor de este verano.
Cómo detectan los animales el calor y por qué es peligroso
A diferencia de los humanos, que regulamos nuestra temperatura corporal a través del sudor, los perros no sudan. Su principal mecanismo de intercambio de calor es el jadeo y, en menor medida, a través de la boca. Sin embargo, este sistema no siempre es suficiente, sobre todo en condiciones de alta humedad relativa, que multiplican la sensación térmica.
Por ejemplo, un día de 26 °C con levante y humedad alta puede ser más peligroso que un día seco de 33 °C. Esto se debe a que la humedad impide una correcta transpiración y dificulta la pérdida de calor, tanto en humanos como en animales.
Síntomas de sobrecalentamiento en perros y gatos
El calor extremo es considerado un “asesino silencioso” porque los síntomas de sobrecalentamiento pueden pasar desapercibidos. Entre las señales de alerta más comunes están:
- Jadeo excesivo o acelerado
- Letargo y debilidad
- Encías o lengua de color rojo intenso
- Mareos o descoordinación
- Vómitos o diarrea
Cuando la temperatura corporal de un perro supera los 39 °C ya existe fiebre, y un golpe de calor puede elevarla hasta 41-42 °C, provocando daños cerebrales irreversibles si no se actúa de inmediato.
Qué hacer ante un golpe de calor en una mascota
Si se sospecha que un animal está sufriendo un golpe de calor, la actuación rápida es clave:
- Medir la temperatura corporal con un termómetro digital.
- Si supera los 40 °C, enfriar al animal inmediatamente colocándolo en una bañera con agua fresca (no helada).
- Mientras se le enfría, contactar con un veterinario o acudir a una clínica, incluso de urgencias si es necesario.
- Mantenerlo hidratado y evitar exponerlo al sol durante el traslado.
Los casos graves requieren seguimiento veterinario durante varios días, ya que pueden aparecer complicaciones posteriores como diarrea con sangre, alteraciones intestinales, desequilibrio de electrolitos e incluso secuelas neurológicas como epilepsia o parálisis.
Prevención: la clave para evitar tragedias
El sentido común es la mejor herramienta para prevenir golpes de calor. Algunas recomendaciones básicas son:
- Evitar paseos y ejercicio físico en las horas centrales del día.
- Proporcionar siempre agua fresca y limpia.
- No dejar nunca a un animal dentro de un coche cerrado.
- Ofrecer sombra y ventilación adecuada si el animal está al aire libre.
- Vigilar especialmente a las razas más grandes, a los perros mayores o con problemas de salud.
La hidratación no tiene una medida única, ya que depende del tamaño y peso del animal. Un perro pequeño como un chihuahua no necesita la misma cantidad de agua que un gran danés de 80 kilos. Para comprobar si un animal está hidratado, se puede realizar la “prueba del pellizco” en la piel: si tarda en volver a su posición, existe deshidratación.
Cifras que alertan
Este año, ya se han registrado en Ceuta varios casos de golpe de calor en perros, con al menos cuatro fallecimientos confirmados y otros que han requerido atención veterinaria de urgencia. Algunos de estos incidentes se han producido incluso sin negligencia evidente, por ejemplo, animales que permanecieron atados en azoteas o expuestos al sol más tiempo del debido.
El golpe de calor también afecta a los humanos
Aunque este problema se asocia principalmente a mascotas, las altas temperaturas y la humedad elevada también son peligrosas para las personas, especialmente durante olas de calor. La insolación y el golpe de calor en humanos comparten muchos síntomas con los animales, y la prevención sigue las mismas pautas: evitar esfuerzos bajo el sol, hidratarse adecuadamente y buscar sombra o ambientes frescos.
Temperatura y humedad
la combinación de temperaturas altas y humedad puede ser letal para perros y gatos. Reconocer los síntomas, actuar rápido y aplicar medidas preventivas es la mejor forma de proteger a nuestras mascotas durante los días más calurosos del año.


