Casi el 80% de enfermeras y fisioterapeutas reconoce haberse planteado abandonar la profesión debido a las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar. Los datos, obtenidos dentro de un estudio nacional, muestran además problemas como la falta de planificación de turnos, la escasez de personal y la necesidad de renunciar a formación o promoción profesional.
Una encuesta para analizar la conciliación en la sanidad
El sindicato SATSE ha presentado los resultados de una encuesta sobre conciliación laboral y familiar realizada entre profesionales sanitarios de Ceuta, dentro de un estudio desarrollado a nivel nacional. El objetivo de este trabajo es analizar las dificultades que afrontan enfermeras, matronas y fisioterapeutas para compatibilizar su trabajo con la vida personal y familiar.
En la ciudad autónoma, la muestra recoge datos tanto del ámbito sanitario público como del privado, aunque la mayoría de las respuestas corresponden al sector público. La encuesta ofrece una radiografía muy concreta de la realidad local, algo que no ocurre en otros territorios donde los datos se presentan a nivel provincial o autonómico.
Entre los participantes predominan las mujeres, que representan cerca del 88% de los encuestados, frente a un 12% de hombres. En cuanto a la distribución profesional, el 78,79% corresponde a enfermería generalista, aproximadamente un 9% a enfermería especialista —incluyendo matronas— y alrededor de un 12% a fisioterapeutas.
Casi el 80% se ha planteado abandonar la profesión
Uno de los datos que más preocupa al sindicato es que el 79,31% de las enfermeras y fisioterapeutas encuestadas afirma haberse planteado en algún momento abandonar su profesión debido a las dificultades para conciliar la vida laboral con la familiar.
Desde SATSE se subraya que se trata de profesiones con un alto componente vocacional, además de su carácter científico, por lo que resulta especialmente significativo que una proporción tan elevada de profesionales contemple dejar su trabajo por este motivo.
A esta situación se suma el hecho de que el 96,88% de los encuestados tiene personas a su cargo, ya sean hijos o familiares mayores dependientes. Según se explica desde el sindicato, muchas profesionales pasan de cuidar a sus hijos pequeños a asumir posteriormente el cuidado de familiares de edad avanzada, lo que prolonga las dificultades de conciliación a lo largo de su vida laboral.
Problemas con los turnos y la planificación del trabajo
La organización de los turnos aparece como uno de los principales obstáculos para la conciliación. Según la encuesta, el 65,52% de los profesionales afirma no saber con certeza qué días trabajará la semana siguiente.
Aunque la normativa establece que los cuadrantes deben entregarse con seis meses de antelación, el planning definitivo suele comunicarse mucho más tarde. En algunos casos se entrega con apenas un mes de margen, e incluso se producen cambios de turno con pocos días de antelación.
Estos cambios se deben con frecuencia a la necesidad de cubrir ausencias o bajas en los servicios, lo que obliga a los profesionales a reorganizar su vida personal de forma repentina.
Comunicaciones laborales a través de WhatsApp
Otro aspecto señalado en el estudio es el uso habitual de grupos de WhatsApp laborales para transmitir información relacionada con el trabajo.
Según se explica desde SATSE, este sistema presenta ventajas por su rapidez, pero también plantea problemas relacionados con la protección de datos y la privacidad, ya que los trabajadores pueden compartir en esos grupos información personal o familiar al responder a las comunicaciones de la empresa.
Además, este sistema no permite confirmar de manera segura que todos los destinatarios hayan recibido la información.
enuncias profesionales para poder cuidar
Los resultados del estudio reflejan también el impacto que estas dificultades tienen en la carrera profesional de los sanitarios. Cerca del 49% de los encuestados asegura haber tenido que renunciar a oportunidades de formación para poder atender a sus responsabilidades familiares.
La encuesta muestra igualmente que algunos profesionales han tenido que rechazar oportunidades de promoción laboral o incluso ofertas de trabajo por no poder asumir cambios en sus condiciones de trabajo.
Excedencias, reducciones de jornada y permisos sin sueldo
Para poder atender a familiares o hijos, muchos profesionales se ven obligados a recurrir a medidas como excedencias, reducciones de jornada o permisos no retribuidos, lo que implica un impacto económico.
Según los datos de la encuesta, el 18,18% ha solicitado excedencias, mientras que el 9% ha recurrido a reducciones de jornada y el 12,12% ha pedido permisos no remunerados.
Además, el 51,52% de los encuestados ha tenido que utilizar recursos formales de cuidado, lo que en muchos casos supone contratar ayuda externa o apoyarse en familiares.
Falta de personal y jornada laboral
La falta de personal sanitario aparece como otro factor clave. De hecho, el 92,59% de los profesionales considera que la escasez de plantilla dificulta de manera importante o grave la conciliación laboral y familiar.
SATSE insiste también en la necesidad de implantar la jornada laboral de 35 horas semanales, una medida que ya se aplica en numerosas comunidades autónomas pero que, según se denuncia, todavía no se ha extendido al Ingesa en Ceuta y Melilla.
El sindicato considera que avanzar en esta dirección permitiría mejorar la organización de los turnos y reducir la carga laboral asociada a la nocturnidad, los fines de semana y los festivos.
Una conciliación que sigue siendo un reto
Los resultados de esta encuesta reflejan, según SATSE, que la conciliación laboral y familiar en el ámbito sanitario de Ceuta continúa siendo una asignatura pendiente.
La combinación de turnos rotatorios, trabajo nocturno, falta de personal y planificación tardía de los horarios genera un escenario que obliga a muchos profesionales a hacer sacrificios personales y profesionales para poder mantener el equilibrio entre su trabajo y su vida familiar.
