CCOO exige medidas urgentes para proteger a las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio
El sindicato ha solicitado una reunión urgente con el IMSERSO y la empresa Atende para activar un protocolo que garantice la seguridad de las profesionales ante situaciones de acoso o agresión. Reclaman el fin de los traslados como única respuesta y exigen poder retirar el servicio a usuarios conflictivos.
La Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO en Ceuta ha dado un paso al frente para denunciar la situación de vulnerabilidad que sufren muchas trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio. El sindicato ha solicitado una reunión urgente con la dirección provincial del IMSERSO y la empresa Atende, actual adjudicataria del servicio, con el objetivo de establecer un protocolo efectivo de protección frente a situaciones conflictivas que, según denuncian, se repiten con preocupante frecuencia.
CCOO alerta de que algunas de estas situaciones ya han sido incluso reconocidas por sentencias judiciales, pero la única respuesta que se ha ofrecido hasta ahora es el cambio de trabajadora, una medida que consideran insuficiente e injusta. “No podemos seguir permitiendo que nuestras compañeras sean las únicas que asuman las consecuencias de incidentes graves en los domicilios”, subraya el sindicato.
Desde la organización se defiende la necesidad de implementar un mecanismo que permita la retirada del servicio a aquellos usuarios que incurran en comportamientos violentos, acosadores o que pongan en riesgo la integridad física o psicológica de las trabajadoras. “Cambiar de profesional no soluciona el problema, solo lo desplaza y deja a las afectadas desprotegidas”, insisten.
CCOO de Ceuta ha instado tanto al IMSERSO como a Atende a actuar con sensibilidad ante esta demanda y a colaborar en el desarrollo de medidas concretas que garanticen un entorno laboral seguro y digno. “No se trata de un caso aislado, sino de un problema estructural que requiere soluciones estructurales”, recalcan.
El sindicato ha dejado claro que permanecerá vigilante ante la evolución de este asunto y no descarta la adopción de nuevas acciones si sus reivindicaciones no son atendidas. La seguridad de las trabajadoras, afirman, “no puede seguir siendo la última prioridad del sistema de atención domiciliaria”.