Las Auxiliares de Ayuda a domicilio tanto las dependientes del IMSERSO como las dependientes de la Ciudad Autónoma, personal que lleva a cabo esta labor tan fundamental, como es la atención a nuestros mayores en su propia casa con gran abnegación, pese a las precarias condiciones laborales y salariales debido a que se han externalizado a empresas cuyo primer objetivo, como resulta lógico, es ganar dinero, están sufriendo, en no pocos casos que lamentablemente van en aumento, por parte, sobro todo de familiares de los usuarios, maltrato psicológico, menosprecio, trato vejatorio que en ocasiones ya empieza a llegar incluso a agresiones físicas.
Este personal se encuentra en ocasiones y en determinados hogares inermes ante la actitud de familiares fundamentalmente y ni tienen medios de defenderse, y ni siquiera se lo pueden plantear, ya que los familiares llaman a las empresas y, lógicamente la cuerda siempre se rompe por la parte más débil y dada su precariedad laboral pueden sufrir despidos.
UGT Servicios Públicos en primer lugar quiere mandar un mensaje, a la sociedad en general, de respeto para el trabajo de estas profesionales que son un personal altamente cualificado para atender a nuestros mayores y no un personal a nuestro servicio para que le demos un trato degradante.
En segundo lugar, el mensaje es para las empresas concesionarias de los servicios que deben redoblar los esfuerzos en apoyar a estas trabajadoras, sobre todo cuando se dan situaciones de este tipo en determinados hogares.
En tercer lugar, nos dirigimos a las Administraciones tanto la Central (IMSERSO) como la local (Ciudad Autónoma) para que sean vigilantes de las condiciones en las que desarrollan su trabajo las Auxiliares de Ayuda a Domicilio, que se garantice el respeto y la dignidad de estas cualificadísimas profesionales y que se creen protocolos de actuación ante estos lamentables hechos que empiezan a ser frecuentes y que tengan en cuenta que estas situaciones se dan en el domicilio particular del agresor.
UGT Servicios Públicos reitera su denuncia pública de esta situación y su completo e incondicional apoyo a estas trabajadoras a cuya disposición ponen todos sus medios, tanto el asesoramiento laboral, como el asesoramiento jurídico o de cualquier otro tipo
