INMIGRACIÓN

CETI, al límite: casi 600 migrantes en un centro para 512 plazas

CETI / Rafa Báez

La ocupación del CETI se sitúa en torno a las 600 personas, según datos oficiales de la Delegación del Gobierno, aunque no alcanza los niveles de saturación extrema registrados en años anteriores

La Delegación del Gobierno en Ceuta ha informado que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) acoge en la actualidad alrededor de 600 personas. Se trata de un número que supera claramente las 512 plazas oficiales del centro, lo que indica que el CETI está prácticamente sobrecargado. Este dato oficial evidencia la fuerte presión migratoria que sufre Ceuta en estos momentos, aunque aún no alcanza los picos de saturación observados en episodios pasados.

Ocupación actual del CETI

Según los datos oficiales, el CETI de Ceuta alberga en torno a 600 internos. Al compararlo con su capacidad, se aprecia que el centro trabaja al 117% de su capacidad autorizada. De hecho, la prensa recoge que las autoridades han debido organizar traslados periódicos para descongestionar las instalaciones. Por ejemplo, el 7 de agosto de 2025 un grupo de 35 migrantes partió del CETI rumbo a la península ‘dentro de un proceso para descongestionar esta instalación, que ya tiene cubiertas sus 512 plazas’. A pesar de estas salidas, el centro «se encuentra desbordado, con más de 600 residentes, pese a tener una capacidad operativa máxima de 512 plazas». Estas cifras muestran que la ocupación actual supera en decenas de personas el límite previsto, con el consiguiente riesgo de colapso de los espacios comunes.

CETI

Antecedentes de saturación

La sobrecarga del CETI no es un fenómeno nuevo en Ceuta. En el verano de 2024 ya se vivió una crisis similar: la Delegación del Gobierno ordenó paralizar la acogida de nuevos migrantes cuando se constató que el centro había superado los 600 internos. Días después, se planificaron grandes traslados de residentes a la península precisamente porque «el CETI» –un centro habilitado para 512 plazas– «en la jornada de ayer acogía a unos 830 residentes». En otras palabras, se llegó a albergar más de 300 personas por encima de su aforo oficial. Estos antecedentes demuestran que en oleadas migratorias previas el CETI llegó a funcionar con una ocupación extremadamente alta, muy por encima del 100% de su cupo.

La situación de saturación también se ha repetido en otras ocasiones. Medios locales han informado de que, incluso en plena ola migratoria de 2025, el centro llegó a tener entre 700 y 800 personas residentes en determinados momentos. Todas estas experiencias recientes coinciden en que el CETI ha sufrido una ocupación crónica y muy por encima de su capacidad. El hecho de que hoy la cifra rondando los 600 migrantes sea elevada, pero menor que en esos picos anteriores, refleja el trasfondo de una presión migratoria persistente que no da tregua a las autoridades.

Desafíos y perspectivas

La ocupación actual del CETI es un indicador claro de la crisis migratoria que afecta a Ceuta. Gestionar casi 600 personas en un espacio diseñado para 512 plazas implica retos significativos en términos de alojamiento, alimentación y salubridad. Para aliviar la carga, las autoridades han intensificado las rotaciones de migrantes hacia la península. En el breve plazo, se prioriza la salida de grupos reducidos hacia centros de acogida en el resto de España, como ocurrió con los 35 primeros transferidos en agosto de 2025. Sin embargo, la llegada constante de nuevos migrantes, especialmente durante los meses estivales, mantiene al CETI en situación crítica.

En suma, el CETI de Ceuta sigue siendo un punto caliente en la frontera sur de Europa. La ocupación actual cercana a 600 personas confirma que está muy por encima de su capacidad real y refleja las presiones migratorias históricas sobre la ciudad. Aunque esta vez no se ha alcanzado el récord máximo de 830 residentes de 2024, la cifra oficial actual sigue siendo elevada y plantea la necesidad de reforzar los recursos y la coordinación institucional para garantizar la atención adecuada de los migrantes y la seguridad de las instalaciones.