El sol de Ceuta, como se había anunciado, ha despertado con furia en este domingo de agosto, elevando su hálito ardiente sobre las almas y los cuerpos que habitan la ciudad. A las 13:00, el día ya se perfilará en claroscuros de luz y sombra, con un calor que abrazará los 29°C, mientras el viento del este, con la suavidad de un murmullo, acariciará las esquinas a 11 km/h.
A medida que el reloj avance, la temperatura se elevará, como un lamento antiguo que asciende desde las entrañas de la tierra. A las 14:00, el mercurio alcanzará los 31°C, y poco después, a las 15:00, el calor se hará más denso, más íntimo, marcando 32°C, con un viento que empieza a perderse en los laberintos del día, apenas susurrando desde el este a 7 km/h.
Será a las 16:00 cuando la ciudad comenzará a sentir el verdadero peso del verano, con 33°C encendiendo cada rincón, y el viento, ahora venido del sureste, moviéndose como un fantasma silencioso a 11 km/h. Pero será a las 17:00 cuando el día se tiña de rojo, cuando el calor se convierta en el protagonista absoluto, marcando los 34°C. El viento, desde el oeste, soplará con más fuerza, a 14 km/h, como si quisiera arrastrar consigo el aliento del desierto.
Después de esa hora, cuando el calor haya alcanzado su zenit, la tarde comenzará su descenso, pero sin dejar de arder. A las 18:00, el termómetro marcará 32°C, mientras el viento, ahora furioso, arremeterá desde el oeste a 22 km/h, como un eco de las antiguas leyendas que recorren las tierras ceutíes.
El calor empezará a ceder su dominio a las 19:00, cuando la temperatura baje a 31°C, pero el viento, cada vez más impetuoso, alcanzará los 25 km/h. A las 20:00, el sol comenzará su retiro, pero no sin dejar una última marca de fuego en el cielo, con 30°C todavía envolviendo la ciudad, mientras el viento del oeste se fortalece, alcanzando los 29 km/h, como el último estertor de un gigante agonizante.
Y finalmente, cuando la noche se acerque, a las 21:00, Ceuta respirará con más alivio, con 28°C en el aire, pero el viento, con una furia contenida, alcanzará los 32 km/h. A las 22:00, el calor se retirará a 27°C, y a las 23:00, la ciudad, bañada en la penumbra, alcanzará los 26°C, mientras el viento sigue su danza, soplando con la persistencia de 29 km/h.
En este día de calor y viento, Ceuta se parecerá a una poesía viva, donde cada hora será un verso encendido, y cada brisa, un lamento antiguo. En estas horas de fuego, se recomienda que sus habitantes se protejan del sol abrasador, evitando el abrazo implacable de la tarde y buscando la frescura de las sombras, mientras el viento, como un testigo silencioso, recorre las calles de la ciudad con su eterna melodía.
