Las calles de Hadú vibraban de anticipación. Allí, entre risas y murmullos, una multitud diversa esperaba el momento en que Rosa, con manos firmes y mirada emocionada, pulsara el botón que daría inicio a la Navidad en Ceuta. Habían salido los mayores de la residencia Nuestra Señora de África, emocionados de ser parte de la ceremonia, mientras representantes del gobierno, asociaciones vecinales y grupos políticos ocupaban sus lugares.
Al otro lado de la ciudad, en pleno corazón del Paseo del Revellín, cientos de personas abarrotaban la Calle Real. Allí, junto al edificio Trujillo, un villancico proyectado en la pantalla instalada junto a Zara marcaba la cuenta atrás. La interpretación de Nazaret llenó el aire de melodía y tradición, mientras los asistentes se unían al espíritu festivo con un entusiasmo contagioso.
Finalmente, las luces cobraron vida. Más de 2.2 millones de puntos LED bañaron la ciudad, iluminando 60 calles y plazas con 2.623 elementos decorativos: arcos, guirnaldas, figuras en 3D y árboles resplandecientes. Las barriadas como San José, Miramar, Benzú y Monte Hacho se unieron al centro en un espectáculo de luz que prometía ser inolvidable.
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, presidió el acto con su habitual entusiasmo
Iluminación sostenible y eficiente
Detrás del despliegue luminoso, la apuesta por la sostenibilidad fue evidente. Todas las decoraciones emplean tecnología LED de bajo consumo, un esfuerzo que combina el impacto visual con la eficiencia energética. La empresa Iluminaciones Ximénez, líder en el sector, fue nuevamente la encargada de materializar esta obra de arte luminosa.
Un cierre para los más pequeños
El evento culminó con un pasacalles infantil que recorrió las calles entre risas y aplausos. Los niños, con los ojos llenos de asombro, parecían los verdaderos protagonistas de la noche.
Ceuta ha encendido no solo sus luces, sino también el corazón de sus habitantes, marcando el inicio de unas fiestas que prometen ser luminosas y acogedoras. Una vez más, la ciudad demuestra que la magia de la Navidad está, ante todo, en su gente.

