Desde que en 2006 se instaurara en España el Día del Orgullo Friki, coincidiendo con el aniversario del estreno de La Guerra de las Galaxias, la fecha se ha convertido en una fiesta internacional que visibiliza a los aficionados a los cómics, videojuegos, juegos de rol, anime o cine de ciencia ficción. En todo el país se organizan encuentros, ferias, talleres y actividades. En todo... menos en Ceuta.
En la ciudad autónoma, la celebración se reduce este año a una jornada de puertas abiertas organizada por el club “El Solitario”, dedicada a juegos de mesa ambientados en el universo Star Wars. “Desde las 11.00 hasta las 20.00 estaremos en los bajos de La Marina para que quien quiera se acerque a jugar y conocernos”, explica Daniel Vicente, presidente del club. Un pequeño oasis en un desierto de propuestas.
Viki Dhanwani, dueño de la tienda Friki Viki, es el último superviviente de una era dorada en la que en Ceuta llegaron a coexistir hasta tres comercios especializados. “Es complicado sobrevivir. Hay que diversificarse mucho, no puedes vivir solo de vender funkos o cómics”, afirma. Tras casi 13 años de lucha, su tienda se mantiene a flote gracias a encargos personalizados, manga, algo de literatura fantástica... y mucha pasión. “Hay más frikis en Ceuta de lo que parece, pero las nuevas generaciones están más centradas en lo digital”, opina.
Alejandro Delgado, presidente del club Kubos Lúdica, nos cuenta que su grupo se encuentra a la espera de que la ciudad termine las obras en Juan XXIII de un local que servirá de sede social del club, pero que, debido a retrasos, no está disponible para este día 25.
Si embargo, nos avanza que el próximo mes tienen intención de organizar unas jornadas de juegos de rol y mesa en la que incluirán un torneo del conocido wargame con figuras Warhammer 40.000 que será puntuable para el campeonato de España.
A pesar del auge mundial del fenómeno —el 69% de los españoles se declaran “frikis” de algo, según encuestas recientes—, Ceuta no ha logrado traducir ese entusiasmo en oferta cultural o comercial. “La falta de tiendas especializadas, de eventos y el aislamiento con la península son factores que nos frenan”, señala Vicente. “Los aficionados muchas veces tienen que irse fuera para vivir estas experiencias”.
El éxito de franquicias como Marvel, Harry Potter o El Señor de los Anillos, y el impacto económico de la industria del videojuego (que supera incluso a la del cine) contrastan con la escasa oferta ceutí. Para muchos, la clave está en una cuestión cultural: “Aquí la gente no se involucra tanto en actividades colectivas, muchas cosas se viven de puertas para adentro”, apunta el presidente de El Solitario.
¿Tiene futuro la cultura friki en Ceuta? Ambos entrevistados creen que sí, pero insisten en que hace falta trabajo, implicación institucional y una mayor oferta de ocio especializada. “Hay mercado, solo hace falta que alguien lo cultive”, concluye Dhanwani.
Mientras tanto, este 25 de mayo pasa sin pena ni gloria. En Ceuta, ser friki sigue siendo una aventura solitaria digna de un Jedi.
