La inmigración irregular ha experimentado un repunte significativo en Ceuta durante el primer mes y medio de 2026, situando a la ciudad autónoma como uno de los principales puntos de entrada por vía terrestre en el conjunto del país. Entre el 1 de enero y el 15 de febrero, han accedido a Ceuta 962 personas en situación irregular, una cifra que triplica la registrada en el mismo periodo del año pasado y que concentra la práctica totalidad de las entradas terrestres contabilizadas en las dos ciudades autónomas.
Si se analiza en términos quincenales, hasta el 1 de febrero a la ciudad accedieron 426 personas en situación irregular. Actualmente la cifra se encuentra en 962 personas, es decir, en tan solo quince días has accedido 536 personas a la ciudad autónoma.
Este aumento contrasta con la tendencia nacional, donde hemos pasado de 8107 entradas registradas en 2025 a 3145 entradas en el mismo periodo de tiempo de 2026. Esto supone la entrada de 4962 personas, una reducción del 61,4 por ciento.
Ceuta, presión migratoria alta en tan solo 15 días
Los datos correspondientes exclusivamente a la primera quincena de febrero, reflejan que, en la ciudad autónoma, se han registrado 399 nuevas entradas irregulares, de las que ninguna se ha ejecutado por vía marítima en Ceuta y Melilla. De ese total, las 399 entradas corresponden a Ceuta, mientras que Melilla únicamente ha sumado 10 nuevas entradas en el mismo periodo.
Este incremento ha llevado a que el acumulado de enero en Ceuta pase de 426 personas al cierre del mes a 982 personas hasta el 15 de febrero, consolidando a la ciudad como el principal punto de acceso terrestre irregular en España durante este tramo final del mes. En términos comparativos, Melilla ha pasado de10 a 20 personas en el mismo periodo, una variación muy limitada frente a la magnitud registrada en Ceuta.
Sin llegadas registradas por mar
Un elemento relevante del balance migratorio es que ni Ceuta, ni Melilla, han registrado ninguna llegada por vía marítima en todo el año, ni en el primer mes ni en la mitad del segundo. Esta circunstancia sitúa toda la presión migratoria reciente de la ciudad exclusivamente en el ámbito terrestre, a diferencia de lo ocurrido en otros puntos del país.
Durante los últimos 15 días de febrero, las llegadas por mar en España ascendieron a 2163 personas, frente a las 7960 que lo hicieron en el mismo periodo de tiempo de 2025. Si se analiza en términos quincenales, en estos últimos 15 días han accedido 332 personas por vía marítima, concentradas principalmente en la Península y Baleares y en Canarias. Sin embargo, Ceuta y Melilla mantienen cifras nulas por esta vía, lo que refuerza el peso específico de la frontera terrestre ceutí dentro del balance nacional.
Comparativa con el conjunto de España
A escala estatal, el mes de enero de 2026 se ha cerrado con 3145 inmigrantes irregulares, frente a los 2267 contabilizados a 1 de febrero, suponiendo un aumento de 878 personas en situación irregular. No obstante, en comparación con enero de 2025, el total nacional refleja una disminución del 61,4 por ciento, lo que sitúa el repunte de Ceuta en un contexto claramente diferenciado.
Mientras que las llegadas por vía marítima han descendido de forma notable en el conjunto del país -especialmente en Canarias-, las entradas por vía terrestre también lo han hecho, suponiendo una reducción del 61,4 por ciento respecto al año anterior.
Últimos 15 días: el contraste nacional
El análisis de los últimos días del mes evidencia un contraste claro entre territorios. La mayor actividad migratoria de la segunda quincena se concentra, por un lado, en la ruta marítima hacia la Península y Baleares y, por otro, en la frontera terrestre de Ceuta, que por sí sola absorbió casi el 50 por ciento de todas las entradas irregulares registradas en España en ese periodo.
Este comportamiento refuerza la singularidad de Ceuta dentro del mapa migratorio nacional, especialmente si se tiene en cuenta que el balance global del país sigue siendo claramente inferior al del año pasado.
En términos generales, los datos de enero y primera mitad de febrero apuntan a una reorientación parcial de las dinámicas migratorias, con una menor presión en las rutas marítimas tradicionales y un aumento muy localizado de la vía terrestre, especialmente en Ceuta. Aunque el acumulado nacional sigue mostrando un descenso interanual significativo, la evolución registrada entre el 1 de enero y el 15 de febrero sitúa a la ciudad autónoma en el centro del análisis migratorio de este inicio de año.
