El 10 de enero de 1938, en pleno contexto de la Guerra Civil española, ocho hombres fueron ejecutados en Ceuta por el régimen franquista. Entre ellos se encontraban los siete escoltas del alcalde Antonio López Sánchez-Prado y un civil, Francisco Martos Hernández, compañero de militancia. Este viernes, cuando se cumplen 87 años de aquel fatídico episodio, la Unión General de Trabajadores (UGT) realizará su tradicional homenaje para mantener viva la memoria de quienes fueron asesinados por cumplir con su deber.
El acto tendrá lugar a las 11 de la mañana frente a la placa conmemorativa situada a los pies de la estatua de Sánchez-Prado. Durante la ceremonia se depositarán flores en recuerdo de los escoltas fusilados y se contará con la presencia de Alfonso González, hijo de Prudencio González, uno de los policías ejecutados.
La UGT aprovechará este encuentro para rendir tributo a dos figuras esenciales en la labor de mantener viva la memoria histórica del sindicato: Juan Carlos Pérez, Secretario General de UGT recientemente fallecido, y Pepe Mata, impulsor de este homenaje anual.
“Invitamos a todos los ciudadanos a unirse a este acto en memoria de quienes dieron su vida por cumplir con su trabajo”, ha declarado la organización. Este homenaje cobra especial relevancia en 2025, al cumplirse también 50 años de la muerte del dictador Francisco Franco, momento en el que España inició el camino hacia la recuperación de derechos y libertades fundamentales.
La memoria de los escoltas de Sánchez-Prado y de Francisco Martos Hernández sigue siendo un recordatorio de las injusticias del pasado y un llamado a la construcción de una sociedad más justa y libre.
