jueves. 04.06.2026

Fuentes del Gobierno de la Ciudad han confirmado -a este medio- que, durante el pasado fin de semana, no se tiene constancia de que ningún adulto haya conseguido entrar de forma irregular en la ciudad, a pesar de que varios centenares de personas lo han intentado, principalmente a nado y aprovechando la niebla característica del mes de agosto.

Aunque las autoridades reconocen que es posible que alguno haya logrado superar los controles, insisten en que no existe confirmación oficial, ya que esta solo se produce cuando el migrante es identificado en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes -CETI-, donde se registran sus datos y nacionalidad.

La vigilancia en la frontera del Tarajal y en la línea marítima ha impedido que la mayoría de los intentos prosperen, manteniendo la presión bajo control. Según fuentes oficiales, este patrón se repite cada verano, cuando las condiciones climáticas favorecen las travesías por mar, aunque rara vez se traducen en entradas masivas.

Siete menores han accedido a la ciudad 

En el caso de los menores no acompañados, el balance es distinto. El Gobierno de la Ciudad ha informado que este domingo se ha contabilizado la llegada de siete, lo que eleva a unas 480 “más o menos” las personas de este perfil actualmente acogidas en los dispositivos de protección., mientras que la noche “ha estado muy tranquila”. 

Pese a la persistencia de los intentos, los datos muestran que el dispositivo de vigilancia y control ha evitado que la situación derive en un incremento significativo de llegadas, manteniendo la estabilidad en un mes tradicionalmente complejo para la gestión migratoria en Ceuta.

Hasta 400 menores serán reubicados

Así, ante esta situación, Gobierno ceutí prevé que podrán trasladarse alrededor de 400 menores. Esa cifra, sin embargo, podría variar según las nuevas entradas, las salidas de aquellos que alcanzan la mayoría de edad o el propio ritmo de implementación del plan estatal.

Gaitán explicó -en una rueda de prensa la semana pasada- que, de ejecutarse correctamente el plan del Gobierno de la Nación, la ciudad podría volver a su capacidad estándar, lo que permitiría cerrar los centros de emergencia abiertos desde 2024, cuando se dispararon las llegadas. “Siempre hemos dicho que estos centros son recursos provisionales”. 

Un año después, el mismo problema

Al cumplirse casi un año desde que la Ciudad  solicitara el auxilio al Estado por la presión migratoria, la realidad apenas ha cambiado. “Seguimos con cifras similares y la sobrecarga persiste”, lamentaba Gaitán. Pese a los avances legislativos, el proceso ha sido lento, condicionado por la tramitación jurídica y las disputas entre administraciones. 

“Es un problema que no puede asumir solo Ceuta. Esperamos que, con la aprobación del decreto este mes, se active de una vez el mecanismo de reubicación”, concluyó su intervención. 

Ceuta resiste la presión migratoria: cientos lo intentan, solo siete lo logran