Miles de folios y cientos de horas de video -los que componen el sumario de la Operación Hades, al que ha tenido acceso este medio y del que dará completa y detallada información en próximas entregas- muestran como dos organizaciones bien asentadas en Ceuta introducían hachís desde Marruecos, a través de la Frontera del Tarajal y de un narcotúnel que sorteaba el vallado marroquí para después llevarlo a la Península en camiones de gran tonelaje merced a la connivencia de numerosos agentes de la Guardia Civil destinados en el Puerto de Ceuta. Aunque ambas coexistían y compartían logística y red de seguridad, aparece cronológicamente en segundo lugar la integrada principalmente por los familiares del diputado regional Mohamed Mohamed Ali Duas (MDyC), siendo su hermano -a juicio de la magistrada María Tardón, del Juzgado de Instrucción Central Número 3 de la Audiencia Nacional y de los investigadores- el teórico líder junto al propietario de una correduría de seguros.
A este grupo se le achacan exitosos pases de droga en diversos vehículos que superaban el control portuario gracias a tener compradas las voluntades de algunos de los guardias allí destinados, a los que según los atestados pagaba directamente el propio representante político y funcionario de prisiones cantidades que rondaban los 120.000 euros. La organización acabó cayendo en el mes de enero de 2025, después de incautarse la Benemérita de un camión con 1.337 kilos de hachís que la trama había llevado hasta un polígono de Villanueva del Trabuco (Málaga).
Clave en este golpe policial fue la sucesiva introducción en el entramado de agentes encubiertos, en el que llegaron a participar hasta seis, aunque el papel principal lo desempeñaron 'Noray', 'Génova' y 'Mástil'. El rol de 'Noray' fue conocer a una tercera persona, identificada como el segundo infiltrado, 'Génova', con capacidad para gestionar una ruta comercial desde Ceuta hasta la Península con camiones -de una empresa con la que ya había trabajado previamente la organización- como método de transporte. El resto de guardias de incógnito simplemente acudieron en labores de vigilancia como asociados de 'Noray' en la jornada del intento de contrabando.
Gracias a su labor como infiltrados, la investigación -que a continuación se resumirá con alias creados ex profeso para salvaguardar la identidad de los presuntos implicados- determina que A.M.A.D. (en adelante 'Hermano'), de mismos padres que Ali Duas y M.A.M.A.L (en adelante 'Seguros'), propietario de una correduría según su declaración ante la jueza, eran quienes tomaban las decisiones en la organización, junto al propio diputado, suspendido de militancia por su partido, el MDyC, que manejaba principalmente el dinero. Su sobrino, Y.M.M. (en adelante 'Heredero') también era parte importante del cártel, siendo detenido cuando estaba pagando a 'Noray' y 'Génova' por sus servicios, en un hotel de Benalmádena (Málaga). Junto a él ese día se encontraba, según él, de manera casual y accidental, S.B.H. (en adelante 'Chófer').
A estos hay que añadir varios nombres más. Por un lado el de B.M.M. (en adelante 'Billy'), actualmente en libertad provisional, en cuyo vehículo se recogen muchas de las conversaciones entre compañeros que aparecen en el sumario; M.K.A.B.S (en adelante 'Benzema'), presente en los encuentros y movimientos de mercancías, M.C.A.L. (en adelante 'Jordan'), que acompaña a los cabecillas el día del contrabando y R.A.M. (en adelante 'Memoria'), a quien la Guardia Civil tiene identificado en la carga y descarga del camión que cazaron con hachís a finales de enero de 2025. A estos se suma otra figura que aparece como investigada, pero no detenida, Y.M.A. (en adelante 'Mafia'), que constituiría uno de los lazos con la otra organización que usaba el narcotúnel, pues fue escuchado según recogen los documentos a los que ha tenido acceso este periódico hablando de casi todas las vertientes del mundo del crimen existentes con dos de sus integrantes, C.A.S.M., alias 'Reverendo' y N.A.M.B., 'Cabeza'.
Otro enlace clave entre ambas tramas son los agentes de la Guardia Civil destinados en el Puerto que bajo previo pago hacían la vista gorda al paso de vehículos 'preñados'. En ella destaca R.G.V. (en adelante 'Calambre'), encargado supuestamente de repartir los pagos entre el resto de compañeros compinchados y justo el efectivo que se encargó de realizar la prueba de seguridad para garantizar el pase de enero de 2025. Durante su práctica un guardia infiltrado pasó por el control del Puerto, siendo parado por Calambre, que mientras revisaba el coche dejó medio billete de 20 dirhams, que le había hecho llegar la organización, en la zona de la palanca de cambios. La otra mitad, seguía en propiedad de los presuntos narcos, confirmando así la connivencia policial.
Calambre no actuaba solo. Junto a él dejando pasar el hachís por el embarque la investigación sitúa como mínimo a los agentes A.A.A. (en adelante 'Pila'), A.H.A. (en adelante 'Legal') -también vinculado al otro entramado ceutí- y a N.O. (en adelante 'Oubiña').
A los personajes citados previamente como miembros de la organización y como parte de la red de seguridad de la misma se le acusa mayoritariamente de un delito contra la salud pública, en el seno de una organización criminal y, a algunos de ellos de cohecho.
Infiltrados de restaurante: Las quedadas preparatorias en Cádiz
Los primeros indicios de la existencia de la organización surgen el 18 de mayo de 2024, cuando el 'Hermano' manifiesta en un pub de San Roque (Cádiz) tener intención y capacidad para llevar a cabo envíos de sustancias estupefacientes, concretamente hachís, entre Ceuta y la Península, afirmando contar para ello con “la seguridad” de miembros de la Guardia Civil, si bien carecían de una empresa logística que realizara esa ruta con camiones de gran tonelaje con los que poder transportar y ocultar la mercancía ilícita. En ese punto, Asuntos Internos decide infiltrar a dos de sus agentes, 'Noray' y 'Génova', que precisamente acudirían al entramado para resolver el problema con el transporte.
Sucesivos encuentros con los agentes encubiertos en el Restaurante Los Corzos (Cádiz) y en cafeterías de la zona portuaria, así como en el Corte Inglés de Puerto Banús determinan que el cártel puede introducir hasta una tonelada en Ceuta, manteniéndolos seguros en una guardería.
Plantean emplear como sistema de ocultación para el envío de la mercancía ilícita un camión de gran tonelaje previsto de un hueco escondido, pidiendo los dos líderes del entramado, 'Hermano' y 'Seguros' que sean los infiltrados encargados de la fabricación y adquisición del doble fondo en el semirremolque, acordando verlo antes de llevar a cabo el envío para conocer el “sistema de apertura” y las medidas exactas del mismo, facilitando así la preparación y colocación de la droga.
Los investigados justifican esta petición como medida para implicar a la menor gente residente en Ceuta posible, con el objetivo de minimizar el riesgo de filtraciones, y no en la falta de capacidad o de gestión por parte de los propios miembros del cártel para llevarlo a cabo. De hecho, dicen conocer a una persona dedicada a la fabricación de “caleteados” ubicada en la zona de Alcalá de Guadaira (Sevilla) pero a la que prefieren no encomendarle esa tarea ante la posible falta de discreción, ya que también trabaja con otras organizaciones afincadas en Ceuta. 'Seguros' también aludió entonces tener contacto con una empresa ubicada en Valencia, que podría fabricar un doble fondo en el suelo de un nuevo semirremolque que la organización criminal adquiriría para futuras operativas, una vez se hubieran materializado con éxito los primeros envíos de hachís con el semirremolque del que disponía el agente encubierto 'Génova'.
Por otro lado, y en paralelo con esta petición de los investigados, el entramado acuerda realizar una “prueba de seguridad”, es decir, la materialización de algún tipo de acto por parte de los guardias civiles corruptos con el que los agentes encubiertos puedan comprobar, previamente al envío ilícito, la connivencia existente entre la organización criminal investigada y estos agentes que garantizarían el paso de la sustancia estupefaciente por el filtro de control y seguridad fiscal del puerto Ceuta. Seguros indica, en este sentido, estar en continuo contacto con los agentes corruptos, por lo que acordará con ellos la forma de proceder para llevar a cabo la prueba y cuanto les van a pagar por hacerla.
Finalmente y como muestra de la connivencia establecida con los guardias civiles, los investigados hacen alusión a que, llegado el momento, dispondrán del cuadrante de servicio donde se especifican los turnos de trabajo de los agentes implicados, con el fin de concretar el día y la hora durante el cual el semirremolque deberá cruzar el filtro policial para poder garantizar la no inspección y, por ende, la no detección de la sustancia estupefaciente.
¿Para cuándo la droga? Marruecos solo deja meter 400 kilos
Llegado el 9 de octubre, 'Hermano' evidencia en una conversación telefónica que los movimientos para conseguir la droga están en marcha, indicando a su interlocutor que han estado ocupados "haciendo gestiones en el país vecino". "Hay que darle un acelerón al tema", subraya en ese momento, emplazando a una reunión en próximas fechas para aclarar la operativa.
Tres días después se produce el encuentro, nuevamente en Los Corzos, y allí los miembros del entramado 'Hermano' y 'Seguros' explican a los dos infiltrados -ya introducidos en su círculo de máxima confianza- que han mantenido reuniones previas con los agentes de la Guardia Civil, quienes en primera instancia, propusieron llevar a cabo la prueba de seguridad en el filtro de control y seguridad del puerto de Ceuta, aprovechando un viaje en ruta con el chófer y el camión con los que posteriormente se procedería a llevar a cabo el envío de sustancias estupefacientes.
Tras concretar detalles sobre la forma de realizar la “prueba de seguridad” previeron contactar con los agentes corruptos durante la semana comprendida entre el 14 y 20 de octubre para obtener su cuadrante de servicio y así poder agendar la fecha para la ejecutar la comprobación, quedando en mostrar los turnos de trabajo de los guardias en la próxima reunión que mantuvieran.
Ya el 26 de octubre de 2024 la agrupación regresa a su restaurante de cabecera en la localidad de Alcalá de los Gazules (Cádiz), en una comida en la que los dos cabecillas trasladan a 'Noray' y 'Génova' problemas con el "bloqueo fronterizo entre Marruecos y España". Aluden a que es imposible introducir en Ceuta cantidades superiores a 400 kilogramos: “Nosotros los inconvenientes que estamos teniendo primero, por un lado, Marruecos está apretando mucho la cosa y la entrada que estamos teniendo es una por mes (...) Están dando un turno y el turno puedes trabajarlo una vez en el mes entero, para que coincida el perro”.
Por otra parte, abordaron cuestiones relativas a la prueba de seguridad con los guardias civiles, siendo 'Seguros' quien, erigiéndose como intermediario con la estructura de seguridad, expuso que no había conseguido fijar una fecha exacta para la realización de la comprobación. Además, reveló que los guardias corruptos exigían saber la cantidad exacta de mercancía que se iba transportar para fijar un precio por sus servicios, mostrando entonces en su móvil una conversación con el agente 'Pila': “El guardia, te puedo decir que me busca casi dos o tres días, y puedo garantizar que ahí abajo están fritos por comer”, agregó mientras enseñaba la conversación a los infiltrados, indicándoles también que los efectivos de la Benemérita desconfiaban de que la organización pudiera introducir más droga de la pactada. Una cuestión sensible dado que cobraban por hacer la vista gorda en función del peso del hachís que dejaban pasar.
Noray propuso entonces que la prueba de seguridad se ejecutara con un billete, sacando en el acto uno de cinco euros, partiéndolo y dandole una de las mitades a 'Seguros'. Este método tenía como objetivo que al infiltrado, "en algún momento y de alguna forma que determine la organización criminal", le llegara de vuelta, y de la mano de alguno de los guardias civiles corruptos, una de las mitades del medio billete que el mismo había entregado al líder del entramado. Esta debía coincidir con la otra mitad que 'Noray' tuviera en su poder. De esta forma, quedaría acreditada la connivencia existente entre los efectivos comprados y la trama criminal investigada.
La dichosa prueba de seguridad: Un agente encubierto en peligro
Pasados los días, los agentes continuaban poniendo objeciones a la comprobación que exigían 'Noray' y 'Génova'. En paralelo, la falta de avances -reseña la Guardia Civil en un extenso atestado que supera las ochocientas páginas- hizo que 'Hermano' tomara el mando de las operaciones, imponíéndose por encima de 'Seguros'.
Acorde al cambio de roles, el 23 de noviembre de 2024 'Hermano' mantiene un encuentro con los guardias civiles, que se encuentran reacios a llevar a cabo la “prueba de seguridad”, ya que es un procedimiento que les expone en exceso a ser grabados por las cámaras de seguridad. Aun así, el aparente líder de la organización se compromete a gestionar su realización. Los frutos de se su acción llegan cuatro días después, en la jornada del 27 confirmando entonces que la exigencia de Noray será atendida, bien esa misma semana o la siguiente.
En ese contexto, Asuntos Internos solicitó permiso para que un tercer agente encubierto entrara en acción, su nombre en clave, 'Mástil'. Este sería el encargado de conducir el vehículo para la reiteradamente mencionada comprobación, a la que los informes dedican una ingente cantidad de líneas, en la que la parte más sustancial tiene que ver con cómo la organización casi descubre la tapadera del último infiltrado, más allá de que, finalmente, en efecto, se realizara la prueba en la que participó 'Calambre' dejando envuelto en un plástico medio billete -al final de 20 Dirhams- en el hueco de la palanca de cambios del vehículo -para más inri sin ITV en regla- con el que 'Mástil' pasó el control del puerto.
Y es que la llegada del agente 'Mástil' -quien en último extremo debería transportar la carga el día del pase- a Ceuta fue cuanto menos tortuosa, siempre vigilado, no solo a su paso por el Puerto, sino en su recorrido completo en suelo norteafricano, por la red de agentes pagados por la trama, en particular por 'Pila' y 'Oubiña'. Estos incluso llegaron a llamarle la atención indicándole cómo debía moverse con el camión que traía consigo cargado de mercancía legal por el área portuaria, levantando las sospechas del cártel, que decidió investigarle.
Consiguieron incluso conocer su apellido real. Así se lo hizo saber 'Hermano' a 'Noray el mismo día', 8 de diciembre, en que finalmente se produjo la prueba de seguridad, cuando tomaban un café en una reunión matinal previa celebrada en un local del Paseo del Revellín. Su compañero infiltrado le defendió, diciendo que tenía "mucha calle", a lo que en principio, aunque dejando el recado de haber indagado sobre 'Mástil', respondió positivamente el presunto líder de la organización.
Por la prueba, la trama pagó diez mil euros, abonados a medias entre el cabecilla y su hermano, el diputado y funcionario de prisiones, Mohamed Ali Duas, que se encargó de entregar la cuantía a los miembros de la Benemérita.
Listos para 'preñarla'
Finalizada con éxito la comprobación, el papel de los agentes siguió siendo motivo de preocupación para 'Hermano'. “Tenemos tres mecánicos, que en este paso puede haber dos en vez de tres, el perro, otro que no, que no, que va de paisano, ya está, coño”, explicó durante una conversación con 'Noray', indicándole que, a pesar de ser tres “mecánicos”, es muy probable que cuando se produzca el transporte de las sustancias estupefacientes solo estén dos de servicio. Esto tiene su explicación en la dificultad de hacer coincidir a todos los integrantes de la “estructura de seguridad” en el mismo turno de trabajo, ya que lo que se denomina “cuadrante de servicios” no depende de ellos.
Además, según indican las indagaciones de los investigadores, este número de agentes permitía a la organización criminal tener un mayor margen de días o turnos para proceder con el envío de la mercancía ilícita, no siendo necesario que todos los integrantes del grupo de guardias civiles estuvieran de servicio en ese momento, solo los que ellos mismos considerasen necesarios para garantizar que no se detuviese la mercancía.
Una dinámica que dificulta cualquier tipo de investigación policial, ya que los agentes corruptos que dan seguridad en un primer envío de la organización criminal no tienen por qué ser los mismos que dan cobertura en un segundo transporte de mercancía, obstaculizando de esta forma el poder trazar una línea de conexión entre todos estos agentes y la organización criminal responsable de los envíos. El precio de los servicios de los efectivos comprados queda finalmente en 120.000 euros, a pesar de que inicialmente solicitaban 150.000.
Solo restan por cerrar entonces tres flecos. Los dos primeros resueltos el día 21 de diciembre de 2024, cuando 'Noray' mostró al supuesto cabecilla las fotos del doble fondo del camión, dando su visto bueno y, a la par, hablaron de la mecánica de descarga una vez alcanzada la nave de Villanueva del Trabuco, localidad a la que acudirá buena parte del entramado el día 'D'. Otro asunto discutido en esa charla es que será Mohamed Mohamed Ali Duas quien de nuevo pague a los guardias, no desplazándose en su caso fuera de Ceuta.
Vómitos, celebración prematura y desarticulación del cártel de los Ali Duas
La operativa del 29 de enero comienza con la llegada de 'Mástil' al puerto de Ceuta a los mandos de un semirremolque. Pronto, a las once de la mañana, se encuentra ya en el lugar donde se trasvasará la mercancía a su camión. Antes de su llegada, 'Hermano' -afectado de vómitos por el nerviosismo, tal y como se recoge en una conversación que será citada posteriormente en este artículo- da indicaciones a 'Noray' sobre como debe operar su compañero infiltrado cuando llegue a la ciudad autónoma.
'Benzema' recibe la orden de ir a recoger a 'Hermano' e instantes más tarde, 'Mástil' descarga la mercancía lícita que traía, sustituyéndola por la droga, en un movimiento en el que están presentes el sobrino y el hermano del diputado, además de 'Memoria'. Ali Duas recibe minutos después una llamada de 'Hermano' pidiéndole que a su vez se ponga en contacto con una tercera persona no identificada.
Ya en el embarque del Puerto y siguiendo las instrucciones recibidas, 'Mástil' actúa sin llamar la atención mientras un guía canino examina el semirremolque de manera "visual, somera". Sin embargo, tal y como se recoge en el informe de los agentes encubiertos, un inmigrante intenta agarrarse a los bajos, teniendo que ser disuadido por los miembros de la propia organización. Mientras, en el control pre-embarque se encuentra 'Calambre', que no participa en ningún momento en la revisión. Finalmente, en el mismo ferry embarcan 'Benzema', 'Heredero', 'Hermano' y 'Jordan'.
A las seis y media de la tarde, el camión desembarca del ferry, recogiendo entretanto 'Noray' y 'Proa' (otro agente encubierto) al 'Hermano' para dirigirse incialmente a un polígono de Algeciras. Avisados de que 'Mástil' ha salido sin problemas del puerto, escoltado por un coche de la propia trama y sabiendo que la mercancía está en la península sin haber tenido problemas, el agente 'Pila' y el miembro de la trama 'Seguros' son vistos celebrando con una merienda en una hamburguesería ceutí.
Una celebración prematura, la misma que la que 'Hermano' y 'Memoria' realizan en una conversación telefónica, en la que el segundo le pregunta al cabecilla si sigue vomitando por los nervios e incluso llegan a bromear con que el pariente de Mohamed Mohamed Ali Duas no irá en la jornada siguiente a trabajar.
La noche asoma cuando los agentes infiltrados -hasta seis en esta jornada- y los miembros de la organización desplazados a Málaga llegan a la nave. Tras las presentaciones, los investigados y los agentes encubiertos pasan la noche en el interior de la nave. A la mañana siguiente, 'Hermano' da a conocer a 'Noray' la identidad del comprador de la droga, un francés.
A la una de la tarde 'Heredero' contacta con la persona que llevará el dinero para realizar el pago a 'Génova', avisando a su vez a otro individuo para que acuda a un hotel a recoger otra cantidad destinada a pagar a otros participantes en la operativa. Llega al poco 'Chófer', saliendo de nuevo su compañero que regresa con 99.000 euros, avisando de que el resto del pago vendrá en breve.
Finalmente, se produce la intervención policial, procediendo a la detención de los ocupantes de la habitación del establecimiento hotelero y a las personas que se encuentran en la nave, así como a la aprehensión de la mercancía ilícita. Esa misma jornada, en Ceuta, caen Mohamed Mohamed Ali Duas y 'Seguros'. La organización ha sido desarticulada. Luego aparecería el narcotúnel.

