La Semana Santa ya comienza a sentirse en las calles de Ceuta. Desde este martes, operarios municipales han iniciado los trabajos de instalación de la ornamentación especial en la Gran Vía, el epicentro de los desfiles procesionales que cada año reúnen a miles de ceutíes y visitantes en torno a una de las celebraciones más arraigadas de la ciudad.
Las estructuras metálicas para montar las tribunas ya empiezan a transformar el aspecto habitual de esta emblemática avenida, en una labor coordinada por la Consejería de Fiestas y los servicios de limpieza y mantenimiento urbanos. Durante los próximos días, la Gran Vía lucirá una imagen completamente distinta, en sintonía con la solemnidad y el simbolismo de las procesiones, donde se procederá a colocar las banderolas y elementos decorativos.
Como parte de este operativo, los taxis han sido reubicados provisionalmente al Paseo de las Palmeras, uno de los puntos más transitados del centro, para permitir la instalación completa del recorrido oficial. Esta medida, habitual cada año por estas fechas, busca facilitar tanto el montaje de infraestructuras como el desarrollo seguro y ordenado de los actos religiosos.
El ambiente en la zona ya empieza a mostrar signos del fervor popular que caracteriza a la Semana Santa ceutí: escaparates decorados, comercios con productos típicos y vecinos que se detienen a observar el proceso de transformación del centro urbano. Todo apunta a que Ceuta se prepara para vivir intensamente una semana cargada de emoción, tradición y participación ciudadana.
Las cofradías ultiman también sus ensayos, pasos y túnicas, mientras se coordina todo lo necesario para que, a partir del Domingo de Ramos, las calles se llenen de música, incienso y pasos cargados por costaleros y costaleras que dan vida a una manifestación cultural y religiosa profundamente sentida en la ciudad.
Con la Gran Vía ya en plena transformación, Ceuta da un paso hacia una Semana Santa muy esperada.
