jueves. 04.06.2026

El supuesto líder de la familia acusada de blanqueo de capitales del narcotráfico y de organización criminal, F.J.P.L. presumió montado en su embarcación -en la que la Guardia Civil tenía instalado un micrófono- de contar con "chivatos", con "trabajadores" que le alertaban de que les estaban siguiendo. "Hay que tener amigos hasta en el infierno", señaló, al menos según lo expuesto por el fiscal durante la sesión de tarde del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial. Y es que, tuvo que ser el Ministerio Fiscal, más próximo a la fuente de audio en la sala y contando con las transcripciones de los investigadores por escrito, quien aclara exactamente lo que se escuchaba, ante lo confuso de los audios.

Más claros resultaron algunos de los pinchazos telefónicos, que en conjunción con lo que se intuía en la sonorización de la lancha, parecen vincular al petaqueo y a actividades de la órbita del narcotráfico, al menos, a otros tres de los imputados: N.A.M., C.S.P. y F.J.R.L. A estos se les pudo escuchar bien directamente o mediante las aclaraciones del fiscal, hablar repetidamente de "paquetes", "cargas", "petacas de gasolina" y "gomas" (lanchas semirrígidas propiedad de ellos, de F.J.P.L. y de su hermano, A.D.P.L.).

Hubo además espacio para situaciones curiosas, como la grabación en alta mar en la que de fondo sonaba el 'Paquito el chocolatero' o el hecho de que, en muchas ocasiones, seis de cada nueve palabras pronunciadas por los intervinientes fueran "quillo" o "hermano". La curiosidad quiso además que tuviera que ejercer como traductora de uno de los pinchazos telefónicos, en árabe, una limpiadora del juzgado, al ser la única presente -a excepción de los acusados- que entendía el idioma. Sin embargo, el resultado no fue completamente satisfactorio y otra de las conversaciones en esa lengua que intervino la Guardia Civil quedó pendiente de escuchar en la próxima sesión, ya con un traductor.

Doce de los trece acusados (N. A. M., M. A. L. M., C. S. P., F. J. R. L., M. D. M. L. D., Á. D. L. R., Á. P. D. L., C. M. V., A. M. M., D. V. O. y R. T. M) volvieron a sentarse en el banquillo en la tarde de la séptima jornada de la vista oral seguida por la sección sexta de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta. La decimotercera P.P.D.L. hermana de los supuestos cabecillas del entramado -según el auto de Fiscalía- F.J.P.L. y A.D.P. L. (ambos fugados y declarados en rebeldía procesal) no acudió al estar enferma. Además la vista contra ella ya había quedado suspendida, al ser la única cuestión previa planteada por las defensar que recibió el visto bueno del Tribunal.

Tocaba escuchar el resultado de la sonorización de una barca propiedad de F.J.P.L. -en la que supuestamente se llevaba gasolina a las narcolanchas que esperan en alta mar- y las intervenciones telefónicas realizadas a lo largo de la investigación. Las primeras resultaron prácticamente ininteligibles para los presentes en la sala, por lo que tuvo que ser el fiscal quien aclarara su contenido, antes de ir preguntando a quienes se entiende participaban en ellas sobre si se identificaban y qué querían decir, dado que utilizaban un lenguaje en clave. La mayoría desecharon responder, a excepción de M.A.L. y M.D.M.L.D., esposa del considerado líder.

Él era justo el protagonista de la mayoría de las charlas y desde luego de las más sustanciosas en materia de demostrar su participación en actividades de narcotráfico. En una, por ejemplo, y siempre según lo transcrito por el Ministerio Fiscal, F.J.P.L. afirmaba poseer "una goma de ocho metros con trescientos y un tanque de 1.800". Esto se interpreta como una lancha para el tráfico de sustancias.

Habla en otras de cuantías que recibe por entrega de petacas, intercambios, es decir, sustituir a quien hace guardia en las semirrígidas en alta mar o de "paquetes", término que los investigadores asociación a fardos de hachís. Justo en materia de traslado de drogas, siguiendo este patrón que marca la Guardia Civil, el ahora fugado cuenta que todo lo que hace con su hermano "sale bien", pero que "la cuerda siempre se rompe por otra parte": "Me falta un achuchoncito, alguien que me cargue, la goma es mía y de mi hermano", agrega.

Especialmente significativo resulta una de las sonorizaciones en la que F.J.P.L. le dice a un tercero no acusado en este procedimiento que no descargue nada del barco: "Hay gente pendiente y me dicen que creen que nos están haciendo fotos. Has visto, yo tengo chivatos. No chivatos, trabajadores. Has visto por qué hay que tener amigos hasta en el infierno". A esto su interlocutor le habría contestado: "Qué fotos nos van a echar, si ya nos tienen más que enfotados".

Tres hombres de la mar

Las grabaciones y, principalmente, las llamadas intervenidas contienen también numerosas conversaciones que parecen relacionar directamente al menos a tres de los acusados con actividades de la órbita del narcotráfico. Estos son, N.A.M., C.S.P. (que dijo no reconocer su voz en las sonorizaciones de la embarcación) y F.J.R.L. También se apunta a la participación de M.A.L. en dos audios en el mar en los que se habla sobre vigilancias, cantidades de dinero, petacas y demás elementos del género. Este sí se prestó a declarar, negando que fuera "el cuñado" al que se refería F.J.P.L. y que su voz fuera la que aparece en otra, que apenas era distinguible en la sala. "Nunca he participado de nada de este tipo", afirmó dos veces a preguntas del fiscal.

Este explicó lo que la Guardia Civil entiende se dijo en otras numerosas escuchas. Por ejemplo una en la que C.S.P. dice que "ha habido un problema" por los "hijos de puta de los inmigrantes". Los investigadores consideran que precisamente la llegada de pateras evitó que en una ocasión pudieran desembarcar con Hachís en Tarifa.

En esa línea numerosas transcripciones de sonorizaciones, pero también grabaciones telefónicas, que sí se escuchaban con claridad, muestran a los tres anteriormente citados hablar de encargos, de salidas a la mar con petacas de gasolina, de como conseguirlas, de trabajos con gomas y de grandes cantidades de dinero por los encargos, además de revelar los puntos en los que hacían las operaciones, destacando la playa de la potabilizadora.

La hamburguesería y los caballos, también en los pinchazos

La familia no solo hablaba de droga, también de cuestiones como la hamburguesería, el negocio familiar que la Guardia Civil considera otra de las tapaderas para blanquear dinero. Esta era supuestamente, sobre el papel, de la madre del considerado cabecilla, A.D.L.R. y de su hermano, el también fugado A.D.P.L. Sin embargo, las grabaciones parecen confirmar que este movimiento solo buscaba ocultar que su verdadero propietario y gestor era F.J.P.L.

A eso apunta una llamada de la madre a su hijo en la que le pregunta si sabe que ha habido una inspección de trabajo, inquiriéndole por qué no le ha avisado, dado que el negocio figura como suyo. Más clara incluso es una charla que mantiene telefónicamente con su hermano: "Cuando yo quería entrar fijo me dijeron que no podía tener una concesión  administrativa del Ayuntamiento y y trabajar en él a la vez. Por eso se dio de alta a mamá. La tengo con 400 euros de paga de mierda. Podría darte de alta a ti y así te quedas con una paga, pero tú estás también en el Ayuntamiento. La hamburguesería no se puede vender porque es como una concesión administrativa que me han hecho", exponía en esa conversación F.J.P.L., empleado de una empresa municipal.

La propiedad de la ganadería de caballos también se puso en cuestión merced al hecho de que en otra llamada grabada un particular se dirigiera a el supuesto líder en vez de a su hermana pequeña A.P.L. para aparear su yegua con un semental de la familia. "¿Por qué se dirige a él?", preguntó el fiscal sin obtener respuesta de la joven.

Menos satisfactorio para el Ministerio Fiscal fue su intento de asociar un diálogo entre M.D.M.L.D. y F.J.P.L. con un viaje al desierto que realizaron -según pruebas fotográficas- cuando ya se habría producido su divorcio, también puesto en duda por los investigadores. Esta sí decidió contestar a las preguntas de la acusación, indicando que de lo que hablaban en realidad era de la compra de un quad para su hija pequeña y de la equipación que necesitaba para usarlo. Extremo que cuadra con lo que se pudo escuchar en la sala.

El hombre que ayudaba a hacer balsas en la montaña

Entremedias de la sesión de audiciones se coló el testimonio de un testigo que habría trabajado durante cuatro años con C.S.P. en la empresa que este, defiende, tenía en Marruecos. Una compañía en la que, según su empleado, "se obtenían bastantes beneficios" haciendo balsas en pueblos de montaña del Reino Alauita.

Para ello empleaban las máquinas excavadoras propiedad del acusado, que también servían para otros trabajos como abrir caminos o mover tierras. Un desempeño que según la declaración del hombre podría haber servido perfectamente a C.S.P. como medio de vida. Además, confirmó que todo se cobraba en Dirhams y en efectivo, lo que complica la trazabilidad del dinero.

Las grabaciones de audio tomadas en los barcos protagonizan el retorno de las sesiones...