La Comandancia General ha acogido un emotivo acto de arriado de bandera y homenaje a los que dieron su vida por España, protagonizado por una unidad de honores del Regimiento de Ingenieros nº 7. El acto ha estado enmarcado en la conmemoración del Día de las Fuerzas Armadas (DIFAS) 2025 y la festividad de San Fernando, patrón de Ingenieros, Transmisiones y del Cuerpo de Ingenieros Politécnicos en sus ramas de Construcción, Telecomunicaciones y Electrónica.
Presidido por el Comandante General de Ceuta, Luis Fernández Herrero, el evento ha contado con la presencia institucional de la presidenta accidental de la Ciudad, Pilar Orozco Valverde; la delegada del Gobierno, Cristina Pérez Valero; y el Vicealmirante Jefe del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad. Una representación de alumnos y profesorado de la Escuela Naval Militar, llegados a bordo del buque de asalto anfibio “Castilla”, la fragata “Santa María” y el buque escuela “Intermares”, ha realzado la solemnidad del acto, simbolizando la estrecha colaboración entre los distintos componentes de las Fuerzas Armadas.
La unidad de honores, al mando del teniente de Ingenieros Ángel Torraleja Franco, ha estado formada por una escuadra de gastadores, la banda de guerra y la unidad de música de la Comandancia General de Ceuta, así como una sección de zapadores del Regimiento de Ingenieros nº 7. En un gesto cargado de simbolismo y respeto, la Enseña Nacional ha sido arriada al caer la tarde, seguida del toque de oración, ejecutado con precisión y recogimiento.
Este toque, de honda tradición castrense, rememora la orden del Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, tras la batalla de Ceriñola en 1503, cuando mandó rezar por los muertos al anochecer. Desde entonces, este gesto se repite cada día en los acuartelamientos como muestra de homenaje y recuerdo a los caídos.
El acto ha culminado con la interpretación del himno del arma de Ingenieros y un desfile de la fuerza ante la tribuna presidencial. A continuación, el Comandante Naval de Ceuta y el jefe del Regimiento de Ingenieros nº 7 depositaron una corona de laurel en el “Monumento a los que dieron su vida por España”, cerrando así un acto cargado de solemnidad, tradición y gratitud.
