Ceuta ha vuelto a ser el epicentro nacional por el desarrollo de la Cuna de la Legión. La prueba deportiva atrae a participantes de distintos puntos de España y refuerza los lazos de hermandad entre los Tercios de la Legión. En esta edición, el coronel Rafael Sánchez Barriga Marín, jefe del Tercio Gran Capitán 1º de la Legión en Melilla, ha compartido con este medio su experiencia en la competición y ha destacado la importancia de los valores legionarios en una prueba de tal exigencia.
"Como coronel jefe del Tercio, es la primera vez que participo, aunque ya lo he hecho en ediciones anteriores. Ha sido una experiencia preciosa, visitando a nuestro Tercio Hermano y completando la prueba junto a 50 damas y caballeros legionarios en un buen tiempo", afirma el coronel Sánchez Barriga Marín.
El recorrido de la Cuna de la Legión es conocido por su dureza y exigencia técnica, un "rompepiernas" que pone a prueba la preparación física y mental de los participantes. "Hay que venir muscularmente bien preparado, pero si te planificas bien, llevas el ritmo adecuado y con el espíritu legionario que nos caracteriza, todo obstáculo se supera", explica el Coronel.
Respecto a los valores que la Legión refleja en una prueba como esta, destaca la vocación de servicio, el sacrificio y la disciplina. "La Legión es una herramienta al servicio de los ciudadanos, a quienes defendemos y cuidamos. Esta carrera es un ofrecimiento del Tercio Duque de Alba a su querida Ceuta, y nosotros, desde Melilla, venimos a unirnos a ellos en un abrazo de hermandad", señala.
La relación entre el Tercio Duque de Alba, cuya unidad está ubicada en Ceuta, y el Tercio Gran Capitán de Melilla es histórica y estrecha. "Somos Tercios africanos que en el origen de nuestra querida Legión combatimos juntos. Por supuesto, tenemos muchas relaciones", afirma el coronel Sánchez Barriga.
Finalmente, anima a todos los legionarios a participar en futuras ediciones de la Cuna de la Legión, resaltando que es una gran oportunidad para reflejar la unidad, la devoción a España y el amor a la Legión. "Para cualquier legionario, esta prueba es una ocasión única para poner a prueba su espíritu y compromiso con nuestros valores", concluye.
