jueves. 04.06.2026

No es Ceuta, precisamente, una ciudad caracterizada por ser un humedal permanente o por recibir cuantiosas lluvias durante todo el año. Pese a ello, la Ciudad Autónoma se 'salva' provisionalmente de la sequía, al menos en la parte más sensible de la misma: el consumo de agua humana.

Según datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, los dos embalses de la ciudad mantienen una ocupación por encima del 50%. En concreto, el Renegado tiene almacenados en estos momentos 912.000 hm2, lo que equivale al 55'46% de su nivel de ocupación total.

Por su parte, el Infierno acumula en estos momentos 352.000 hm2, que supone el 58'82% de los 599.000 que tiene como capacidad total. El motivo de estos buenos datos hay que buscarlo, una vez más, en la Planta Desaladora de Benítez, que permite garantizar el suministro para el consumo humano sin 'tocar' ninguno de los embalses.

De no ser por la instalación de Benítez, la situación en Ceuta sería catastrófica. La propia Confederación señala que, hasta el momento, se han recogido 552 litros por metro cuadrado en lo que va de año como consecuencia de unas lluvias que, si bien nunca fueron la nota característica de Ceuta, se presentan como poco menos que exiguas.

La Desaladora 'salva' a Ceuta de la sequía