Hoy se conmemora el Día Internacional del Asperger, una fecha clave para visibilizar la realidad de las personas con síndrome de Asperger, actualmente denominado Trastorno del Espectro Autista (TEA) nivel uno, y para reivindicar derechos, apoyos reales y equidad. Desde la Asociación Asperger Ceuta, profesionales y familias han querido aprovechar esta jornada para sensibilizar a la sociedad y poner el foco en las necesidades actuales del colectivo.
Bajo el lema de este año, “Sin derechos no hay inclusión y sin apoyos reales no hay equidad”, la entidad subraya la importancia del reconocimiento social y la dotación de recursos suficientes para que las personas con esta condición puedan integrarse plenamente en todos los ámbitos de la vida.
Reconocimiento y recursos para una inclusión real
Joana Gil, psicóloga de la Asociación Asperger Ceuta, explica que el síndrome de Asperger —denominado desde 2013 Trastorno del Espectro Autista nivel uno tras la actualización del manual diagnóstico— es una condición psicosocial que debe ser reconocida socialmente.
La profesional destaca que, aunque hoy existe mayor conciencia y más herramientas para la detección y el diagnóstico, especialmente en edades tempranas, siguen siendo necesarios muchos más recursos. La inclusión plena no puede quedarse en el discurso: requiere apoyos efectivos en el ámbito escolar, laboral y social.
La asociación trabaja con la convicción de que las personas con TEA nivel uno pueden integrarse en una sociedad plena, siempre que dispongan de las herramientas adecuadas y de un entorno comprensivo que facilite su desarrollo.
Dificultades en la interacción social y rigidez comportamental
Desde el punto de vista clínico y terapéutico, las personas con síndrome de Asperger presentan principalmente dificultades en la interacción social, patrones conductuales restringidos y comportamientos estereotipados.
En el ámbito emocional, pueden experimentar cierta inestabilidad ante diferentes circunstancias vitales. También es frecuente la rigidez mental y comportamental, lo que puede generar obstáculos en la adaptación a cambios o situaciones nuevas.
Por ello, el trabajo terapéutico se centra en el desarrollo de habilidades sociales, la gestión emocional y la intervención conductual, siempre adaptada a la edad y al momento evolutivo de cada usuario.
Atención temprana y trabajo multidisciplinar
La Asociación Asperger Ceuta cuenta actualmente con tres psicólogas y una terapeuta ocupacional. Cada profesional atiende a 18 usuarios, lo que suma un total de 54 personas en tratamiento dentro de la entidad.
El abordaje es multidisciplinar. Las psicólogas trabajan habilidades sociales, emocionales y conductuales, mientras que la terapeuta ocupacional se centra en la motricidad, la autonomía y el desempeño en el día a día.
La atención temprana, que abarca desde edades muy tempranas hasta los seis años, resulta fundamental. En esta etapa se interviene en diferentes áreas del desarrollo, adaptando las terapias a la edad del menor y reforzando aspectos como la psicomotricidad y la autonomía. Una base sólida en estas etapas puede favorecer que, en el futuro, la persona alcance una vida autónoma e independiente.
La metodología combina una terapia individual semanal y una terapia grupal. En las sesiones individuales se abordan necesidades específicas del momento vital del usuario. En las grupales, se fomenta la cohesión, la interacción social y el reconocimiento de señales sociales que, en ocasiones, pueden pasar desapercibidas.
Diagnóstico en niñas: más tardío y menos visible
Uno de los aspectos destacados en el manifiesto de este año es la dificultad de diagnóstico en niñas. Según explica Joana Gil, las menores suelen camuflar más los síntomas, especialmente a nivel social, lo que provoca que el diagnóstico llegue en edades más avanzadas.
La asociación cuenta con mayor número de usuarios varones, y cuando las chicas se incorporan a la entidad, suelen hacerlo en etapas posteriores, siendo menos frecuente su presencia en programas de atención temprana.
Lista de espera creciente y falta de profesionales
A pesar del esfuerzo del equipo, la lista de espera continúa creciendo. Cada psicóloga atiende ya a 18 usuarios y el margen para asumir nuevos casos es inexistente.
La falta de profesionales y de espacio limita la capacidad de respuesta ante familias que llegan con necesidades urgentes. Para el equipo, resulta frustrante no poder ofrecer atención inmediata a quienes la solicitan.
La demanda creciente evidencia una mayor detección y diagnóstico, pero también la necesidad de ampliar recursos humanos y materiales para dar respuesta adecuada.
Empatía y compromiso social
Más allá del trabajo clínico, la Asociación Asperger Ceuta insiste en la importancia de la empatía social. Reconocer esta condición psicosocial implica comprender que las personas con TEA nivel uno pueden presentar dificultades específicas y necesitan apoyos concretos en determinados momentos.
El mensaje del Día Internacional del Asperger es claro: sin derechos garantizados y sin apoyos reales, no puede hablarse de equidad. La inclusión plena requiere compromiso institucional y recursos suficientes y una sociedad dispuesta a entender y acompañar.
Hoy, la voz de la asociación resuena con fuerza: visibilizar, comprender y apoyar es el camino para construir una sociedad verdaderamente inclusiva.




