Una lucha por mayor apoyo institucional
Los índices de acoso escolar y las ideas suicidas en el colectivo Asperger son alarmantes. Según datos de la asociación, el 84% de las personas con este trastorno está desempleada a pesar de tener formación media o superior. Además, los estudios revelan que más de un tercio de las personas con Asperger experimenta ideación suicida, una cifra mucho más alta que en la población general.
Estas son algunas de las preocupaciones que afrontan las personas con Asperger y sus familias, pero no las únicas. La Asociación Asperger lidia con estos problemas y trata de ayudarles con las dificultades que supone este síndrome.
El desafío del diagnóstico y el tratamiento
Macarena López, una de las psicólogas de la asociación, detalla las características del síndrome de Asperger: "Es un trastorno del neurodesarrollo dentro del espectro autista. Las personas que lo presentan tienen dificultades en habilidades sociales, comunicación y funciones ejecutivas". Añade que el diagnóstico suele darse en la etapa infantil, aunque muchas veces los padres detectan señales desde los primeros años de vida.
"Lo primero que hacemos en la asociación es una entrevista con los padres y una observación del niño o la niña", explica Joana, otra de las psicólogas del centro. "A partir de ahí, iniciamos terapias individuales y grupales para mejorar su comunicación, habilidades sociales y autoestima".
La importancia de la atención temprana y la inclusión
Ana de Torres, también psicóloga de la asociación, destaca la necesidad de detectar el Asperger a edades tempranas: "Cuanto antes se intervenga, mejores resultados se obtienen". En la actualidad, la entidad atiende a 51 niños y sus familias, pero la demanda sigue creciendo y cada vez necesitan más personal y más espacio. Los recursos son limitados.
A pesar de los desafíos, los profesionales recalcan que las personas con Asperger pueden llevar una vida plena y autónoma. "En la asociación también atendemos a adultos que trabajan y llevan una vida independiente. Es un mensaje esperanzador para las familias", concluye De Torres.
La importancia del apoyo a los adolescentes con Asperger
Juana Serrano, secretaria de la Asociación Asperger Ceuta y madre de un joven de 15 años diagnosticado con el síndrome hace tres años, recalca la relevancia del acompañamiento emocional y psicológico para las familias: "Cuando hay un diagnóstico, es fundamental acudir a la asociación para comprender y gestionar el impacto en la estructura familiar".
La adolescencia en una persona con Asperger difiere significativamente de la de un joven neurotípico. "Sus intereses son distintos, no encuentran sentido en actividades comunes entre adolescentes, como salir a tomar algo o compartir gustos musicales y cinematográficos", explica Juana. Esta diferencia puede generar rechazo y aislamiento en el entorno escolar, lo que hace imprescindible la comprensión del contexto por parte de la familia y el centro educativo.
La asociación también juega un papel crucial en enseñar habilidades sociales básicas. "Desde pequeños, las personas neurotípicas aprenden a interpretar expresiones faciales y emociones de manera natural, pero los niños con Asperger necesitan un aprendizaje estructurado en este aspecto. Por ejemplo, se les enseña a identificar gestos de desagrado o incomodidad en los demás y a seguir normas sociales como saludar o mirar a los ojos al hablar", señala.
El trabajo de la asociación es, por tanto, una guía fundamental para que los adolescentes con Asperger puedan desarrollar estrategias de interacción y adaptarse mejor a su entorno
Un refugio para las familias
Lidia Ponce, presidenta de la Asociación Asperger Ceuta y madre de un niño con TEA, relata cómo descubrió la entidad: “Sabía de su existencia por mi profesión como maestra de educación especial. Cuando mi hijo comenzó a manifestar ciertas conductas preocupantes, vi que aquí podría encontrar el apoyo necesario”.
La asociación no solo brinda acompañamiento a las personas con Asperger, sino también a sus familias. "Nos proporciona tranquilidad. Cuando surgen problemas en el colegio o en el día a día, las psicólogas nos ayudan a gestionarlos", explica Ponce. Sin embargo, la falta de recursos es un obstáculo constante. "Nos gustaría contar con más profesionales, pero la financiación es limitada y hay lista de espera", lamenta.
Por ello, jornadas como la de hoy sirven no solo para sensibilizar, sino también para exigir más recursos y apoyo gubernamental. "Necesitamos más terapeutas, más actividades y más apoyo para las familias", insiste Lidia Ponce. Mientras tanto, la Asociación Asperger Ceuta sigue siendo un pilar fundamental para quienes enfrentan este desafío diariamente.
