jueves. 04.06.2026

El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, una fecha que nos recuerda la importancia de la escucha, la empatía y el apoyo a quienes atraviesan momentos difíciles. Para Claudio Alarcón, psicólogo, todavía existe un gran tabú en torno a este tema, pero “desde la pandemia se ha dado un impulso en la salud mental, en poder hablar, en poder expresar que me siento mal o no tengo fuerza para vivir”.

El tabú del suicidio 

Durante décadas, se creyó que hablar del suicidio podía incitar a que se produjeran más casos, por lo que los medios evitaban usar la palabra y preferían términos como “muerte” o “fallecimiento”. “Hoy sabemos que la información, acompañada de herramientas de apoyo, es una vía para que las personas agarren ese hilo cuando sienten que no pueden seguir”, explica Alarcón.

Señales de alerta 

Alarcón subraya la importancia de identificar las señales de alarma: despedidas, aislamiento o comportamientos inusuales. “Cuando detectamos estas señales, aunque varíen según la persona, siempre hay que hacerles caso. La persona que da esas señales lo hace con las herramientas que tiene, intentando pedir ayuda a su manera”. La intervención temprana y profesional puede marcar la diferencia.

Alarcón subraya la importancia de identificar las señales de alarma: despedidas, aislamiento o comportamientos inusuales. “Cuando detectamos estas señales, aunque varíen según la persona, siempre hay que hacerles caso. La persona que da esas señales lo hace con las herramientas que tiene, intentando pedir ayuda a su manera”. La intervención temprana y profesional puede marcar la diferencia.

Hablar con alguien que atraviesa un momento crítico requiere cuidado. Alarcón advierte que frases vacías como “no te sientas mal” no ayudan:

- Validar emociones: reconocer lo que la persona siente.

- Escucha activa: muchas veces, los silencios ayudan más que las palabras.

- Derivación profesional: ante signos de riesgo, acudir a psicólogos o servicios de emergencia.

Reconstruir la vida después de un intento

El suicidio puede parecer definitivo, pero es posible salir fortalecido de un intento y reconstruir la vida. “Se puede salir, sí. Hay factores de personalidad, de genética, y también se observa un aumento de conductas autolíticas entre jóvenes, que reflejan el dolor que sienten y que requieren atención”, explica Alarcón.

“No estás solo”

Para quienes se sienten al límite, Alarcón tiene un mensaje claro: no están solos y hay vías para ser escuchados

En Ceuta, el Colegio de Psicólogos cuenta con un equipo de emergencia disponible 24 horas a través del 112, y existen líneas de atención diaria que conectan con profesionales preparados para brindar apoyo inmediato.

La prevención del suicidio empieza con algo tan simple, pero poderoso: hablar, escuchar y acompañar. Como concluye Claudio Alarcón, “dar la posibilidad de ser escuchado puede ser el primer paso para que alguien encuentre de nuevo la fuerza para seguir viviendo”.

Día Mundial de la Prevención del Suicidio: hablar para salvar vidas