jueves. 04.06.2026

Cada 13 de febrero se celebra el Día Mundial de la Radio, una jornada impulsada por la UNESCO para reconocer la importancia de uno de los medios de comunicación más antiguos, cercanos y resilientes de la historia. En plena era digital, la radio continúa demostrando que no solo no ha perdido fuerza, sino que ha sabido adaptarse sin renunciar a su esencia.

Para Miguel Ángel Mendoza, profesional de la Cadena SER, la radio es mucho más que un trabajo: “Sin lugar a dudas, es una forma de vida”. Su vínculo con este medio nace desde la infancia, cuando escuchaba la radio en casa junto a su padre, y se consolida más tarde durante su etapa universitaria, momento en el que tuvo claro que quería dedicarse profesionalmente a ella. “Incluso cuando estaba estudiando la carrera, yo quería hacer radio. En ese sentido, estoy realizado”, afirma.

Uno de los grandes valores diferenciales de la radio frente a otros medios es, según Mendoza, su capacidad para fomentar la escucha activa. “La radio sirve muchísimo para aprender a escuchar”, explica, destacando que la ausencia de imagen obliga al oyente a reflexionar, imaginar e interpretar el mensaje de una forma más profunda. “No te centras en la imagen porque no hay imagen. Te paras a pensar lo que están diciendo y lo vives con una intensidad diferente”.

En un contexto dominado por pantallas, redes sociales y consumo rápido de información, la radio mantiene un encanto especial que la hace única. Para el periodista, el medio ha sabido adaptarse al entorno digital -con podcasts y emisiones online-, pero sin perder su identidad. “La radio es radio y no puede perder la esencia. Tiene un componente que no tienen ni la televisión ni los medios escritos”, señala.

Esa esencia también está muy ligada a la compañía. Aunque la radio es, ante todo, un medio informativo, Mendoza defiende su capacidad para generar cercanía y complicidad con el oyente. “Tiene ese componente de hablarte al oído”, afirma, destacando formatos como las tertulias bien conducidas, las entrevistas pausadas y una información rigurosa que invita a la fidelidad. “En radio es más difícil cambiar constantemente de cadena, y eso crea una relación especial”.

Sobre la responsabilidad del profesional, Mendoza es claro: esta no depende del formato, sino de la forma de ejercer el oficio. Hablar o escribir exige el mismo compromiso con la información y con la audiencia.

Con motivo del Día Mundial de la Radio, Miguel Ángel Mendoza lanza un deseo claro para el futuro del medio al que ha dedicado su vida: “Que no quiera ser otra cosa, que mantenga buena parte -o casi toda- de su esencia: informar y acompañar”. Una petición que conecta con millones de oyentes que siguen encontrando en la radio una voz cercana, fiable y humana.

Y así, en su día mundial, la radio celebra algo más que su historia: celebra su capacidad de seguir acompañando, informando y emocionando, incluso cuando todo lo demás cambia.

Día Mundial de la Radio: una forma de vida que sigue más viva que nunca