La última jornada de donación de sangre en Ceuta ha comenzado con una imagen poco habitual: escasa afluencia de donantes y una preocupación creciente por el estado de las reservas tras el periodo vacacional de Semana Santa.
Baja participación en una jornada clave
La supervisora del Centro de Transfusión de Cádiz, Gloria Rivero, ha reconocido que la situación ha sorprendido al equipo sanitario. Según ha explicado, durante las primeras horas de la jornada apenas había personas esperando para donar, algo inusual en este tipo de convocatorias.
Rivero ha señalado que, aunque inicialmente el mal tiempo pudo influir en la asistencia, la mejora de las condiciones meteorológicas no se ha traducido en un aumento significativo de donantes. “Pensábamos que iba a haber un montón de gente”, ha indicado, mostrando su extrañeza ante la baja participación.
Entre las posibles causas, se apunta al reciente periodo vacacional. La Semana Santa podría haber afectado tanto al retorno de la población como al grado de atención a este tipo de citas periódicas. En palabras de la supervisora, existe la posibilidad de que la ciudadanía aún esté “renqueando” tras las vacaciones o haya olvidado la convocatoria.
Doble punto de donación para captar a jóvenes
Como novedad, esta jornada se desarrolla de forma simultánea en dos ubicaciones: el punto habitual y el campus universitario, con el objetivo de acercar la donación de sangre a la población joven.
Esta estrategia responde a una necesidad estructural: renovar la base de donantes. Según ha explicado Rivero, cada vez resulta más complicado incorporar a nuevos donantes, especialmente jóvenes, en un contexto en el que la pirámide poblacional está envejeciendo.
El objetivo es facilitar el acceso a la donación allí donde se encuentran los potenciales donantes, en este caso los estudiantes universitarios. Sin embargo, también en este segundo punto la respuesta está siendo “floja”, sin que por el momento se haya conseguido el impacto esperado.
La necesidad urgente de relevo generacional
Uno de los principales retos del sistema es garantizar el relevo generacional en el banco de sangre. La responsable sanitaria ha insistido en que el envejecimiento de la población hace imprescindible que nuevas generaciones se incorporen a la donación.
“Hace falta que entre gente joven para mantener las donaciones”, ha subrayado, recordando que este proceso de renovación es clave para asegurar la continuidad del sistema.
Reservas en niveles bajos tras las vacaciones
La situación actual de las reservas de sangre se sitúa en niveles “regulares”, una circunstancia que preocupa especialmente tras la caída registrada durante Semana Santa. Según Rivero, este descenso es habitual en periodos vacacionales, cuando las prioridades cambian y la donación pasa a un segundo plano.
El buen tiempo, el turismo y la actividad en playas han contribuido a reducir la participación. No obstante, desde el Centro de Transfusión confían en la respuesta solidaria de la ciudadanía ceutí para revertir esta tendencia.
Objetivo: hasta 250 donaciones por campaña
En condiciones normales, cada campaña en Ceuta logra reunir entre 200 y 250 bolsas de sangre, con una media de unos 120 donantes por jornada. Sin embargo, la baja afluencia actual pone en riesgo estos objetivos.
Además de la sangre, se insiste en la importancia de la donación de plasma, un proceso más largo —de entre 25 y 35 minutos— que requiere mayor compromiso por parte del donante y que resulta más difícil de conseguir.
Expectativas puestas en la respuesta ciudadana
Tradicionalmente, Ceuta ha respondido con solidaridad a este tipo de llamamientos. Desde el Centro de Transfusión confían en que, a medida que avance la jornada y en la convocatoria del día siguiente, aumente la participación.
También se espera la posible incorporación de colectivos habituales, como el de los militares, aunque por el momento no se dispone de confirmación sobre su asistencia, especialmente teniendo en cuenta que muchos se encuentran fuera tras las vacaciones.
Requisitos y llamamiento final a la donación
Los requisitos para donar son claros: tener entre 18 y 65 años, pesar al menos 50 kilos y encontrarse en buen estado de salud, sin fiebre ni tratamientos con antibióticos en curso.
Desde la organización se insiste en que cualquier persona con dudas puede acercarse al punto de donación para recibir información directa.
El mensaje es claro: la donación no es obligatoria, pero sí necesaria. Tras dos meses sin campaña y con las reservas en descenso, el llamamiento es directo a la ciudadanía para que acuda, participe y, en la medida de lo posible, anime a nuevos donantes a sumarse.
Ceuta, una vez más, tiene en su mano recuperar el nivel de reservas y garantizar el suministro necesario para el sistema sanitario.
