El Ministerio del Interior ha hecho público este martes el Balance de Inmigración correspondiente a la primera quincena del mes de diciembre, que refleja una evolución desigual de los flujos migratorios hacia Ceuta, con un fuerte descenso de las llegadas por vía marítima y un notable incremento de los accesos por vía terrestre.
Las entradas por vía marítima caen al mínimo las terrestres siguen creciendo
Según los datos oficiales, en lo que va de 2025 han llegado a Ceuta 5 inmigrantes por vía marítima, frente a los 28 registrados en el mismo periodo de 2024, lo que supone 23 personas menos y un descenso del 82,1 por ciento. En cuanto a las embarcaciones, se han contabilizado 3 en 2025, frente a las 7 del año anterior, lo que representa una reducción de 4 embarcaciones, equivalente a un 57,1 por ciento menos.
Por el contrario, las llegadas por vía terrestre continúan aumentando. El balance recoge 3.396 accesos irregulares en 2025, frente a los 2.386 registrados en 2024, lo que implica un incremento de 1.010 personas, es decir, un 42,3 por ciento más. Solo en los últimos 15 días, han accedido a la ciudad de forma irregular 128 personas, todas ellas por vía terrestre.
Estos datos confirman que, durante la primera quincena de diciembre, se ha mantenido la tendencia anual de incremento continuado de las entradas, tanto de personas adultas como de menores de edad, consolidando la presión migratoria sobre la ciudad. Una presión migratoria que se ha dejado notar a lo largo de los últimos meses no solo con el colapso de los servicios de acogida de menores, sino también del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, que llego a cerrar sus puertas y mantener a varios cientos de inmigrantes durmiendo ante las mismas durante el pasado mes de septiembre.
Una tragedia humanitaria que se mantiene
Más allá de las cifras recogidas en el informe oficial, el contexto migratorio sigue marcado por la tragedia humana. Al menos 44 personas han perdido la vida intentando alcanzar las costas ceutíes en lo que va de año. La práctica totalidad de las entradas se produce por vía terrestre, aunque el Ministerio del Interior contabiliza dentro de esta categoría también a quienes se lanzan al mar para bordear a nado los espigones del Tarajal y de Benzú, al no tratarse de accesos mediante embarcaciones.
El balance vuelve a poner de relieve la complejidad de la crisis migratoria en Ceuta, que a lo largo de este 2025 se ha caracterizado por la reducción de las llegadas marítimas y el aumento sostenido de los accesos terrestres, con un alto coste humano. Unos datos que contrastan con la tendencia nacional a la baja. En lo que va de año han accedido a nuestro país un total de 35.935 inmigrantes, 24.376 menos que en el mismo periodo del pasado 2024, lo que implica una caída en las entradas irregulares superior al 40 por ciento.




