En el marco del Día Nacional de la Conciliación y Corresponsabilidad, el sindicato SATSE ha lanzado una contundente reclamación a las administraciones públicas y empresas sanitarias para que asuman su responsabilidad y garanticen el derecho a la conciliación laboral, familiar y personal de enfermeras y fisioterapeutas.
La organización sindical ha presentado esta demanda dentro de su campaña ‘Que no dejen tu vida en pausa, con la que busca visibilizar los problemas estructurales que afectan a estos profesionales, mayoritariamente mujeres, y que están teniendo consecuencias directas tanto en su salud como en su desarrollo profesional.
Un problema estructural del sistema sanitario
Desde SATSE subrayan que la falta de conciliación no es una cuestión individual, sino el resultado de un modelo laboral sanitario basado en decisiones políticas y de gestión que priorizan el ahorro y la productividad frente a las personas.
“El sistema sanitario no permite conciliar y el problema no es de cada mujer o de cada hombre, porque la conciliación no es un problema privado, sino una responsabilidad colectiva”, señalan desde el sindicato.
En este contexto, recalcan que son las administraciones y los empleadores quienes deben implementar medidas eficaces para eliminar las barreras actuales y garantizar condiciones laborales compatibles con la vida personal.
Datos preocupantes sobre salud y abandono profesional
La denuncia de SATSE se sustenta en los resultados de una macroencuesta estatal, que refleja una realidad especialmente preocupante. Según estos datos, los problemas para conciliar han afectado a la salud física y mental de seis de cada diez profesionales, tanto enfermeras como fisioterapeutas.
En la misma proporción, estos trabajadores han llegado a plantearse abandonar su profesión, lo que evidencia el impacto directo de esta situación en la estabilidad del sistema sanitario.
Además, el 61,48% de los encuestados considera que la falta de conciliación afecta de manera significativa a su desarrollo profesional y laboral, mientras que las condiciones más perjudiciales señaladas incluyen:
- La falta de personal (81,61%)
- Los cambios de turnos imprevistos (69,54%)
- El trabajo en fines de semana y festivos (60,48%)
- La escasa antelación en los cuadrantes (57,87%)
Colectivos esenciales con alta presencia femenina
SATSE recuerda que estos profesionales son esenciales para el funcionamiento del sistema sanitario y para la atención a millones de personas. Sin embargo, denuncia que, mientras sostienen el sistema, sus propias vidas quedan relegadas.
Además, se trata de colectivos con una alta presencia de mujeres, superando el 85% en Enfermería y el 60% en Fisioterapia, lo que añade un componente de igualdad de género al problema de la conciliación.
Medidas previstas en el Estatuto Marco
En cuanto a las posibles soluciones, el sindicato destaca que el anteproyecto de Ley del Estatuto Marco del personal estatutario incluye mejoras relevantes logradas gracias a la presión sindical. Entre ellas:
- La obligación de negociar un Plan de Conciliación en los servicios de salud
- El derecho a la desconexión digital fuera del horario laboral
- Sistemas de planificación del trabajo más fiables
- La exención de turnos nocturnos para mayores de 55 años, embarazadas o en periodo de lactancia
- El disfrute fraccionado de excedencias por cuidado de familiares
Estas medidas buscan mejorar las condiciones laborales y facilitar una mayor compatibilidad entre el trabajo y la vida personal.
Compromisos pendientes de aplicación
No obstante, desde SATSE advierten de que todas estas iniciativas siguen siendo, por el momento, “compromisos escritos en papel”. Su efectividad dependerá de que las administraciones y empresas sanitarias las implementen una vez entre en vigor la reforma normativa.
El sindicato insiste en que es imprescindible que estas mejoras se traduzcan en cambios reales en todos los servicios de salud para evitar que los profesionales continúen sufriendo condiciones laborales que califican de precarias, perjudiciales y discriminatorias.
Una reivindicación de derechos básicos
La organización concluye subrayando que defender la conciliación no es reclamar privilegios, sino garantizar derechos básicos, la salud laboral y la igualdad real.
“Se trata de poder tener una vida fuera del hospital, del centro de salud o del servicio de urgencias, y de trabajar sin renunciar a la familia, al descanso o al bienestar personal”, apostilla SATSE.
