jueves. 04.06.2026

n la víspera del Día de Todos los Santos, los accesos al Cementerio de Santa Catalina recuperan el pulso de una de las tradiciones más arraigadas en Ceuta. Desde primera hora del 31 de octubre, decenas de personas se acercan para limpiar los nichos, colocar flores y dedicar unos minutos de recuerdo a familiares y amigos fallecidos.

Todos los años venimos desde que éramos jóvenes”, comenta una mujer mientras sostiene un ramo de claveles. A su lado, otras vecinas comparten la sensación de que “estos días hay mucha más gente que en el resto del año”. Aunque algunas reconocen que ya no acuden con tanta frecuencia al camposanto, coinciden en que esta fecha es “un día especial que no se debe perder”.

La tradición convive, cada vez más, con nuevos hábitos funerarios. “Ahora, con las incineraciones, hay menos personas que vienen al cementerio, porque los tienen en otras partes”, reflexiona otra visitante. Sin embargo, todas insisten en la importancia de mantener el gesto de acudir al cementerio al menos una vez al año: “Los difuntos también tienen derecho a tener su día”.

Visitante a los puestos de flores en Santa Catalina / César Martín
Visitante a los puestos de flores en Santa Catalina / César Martín

Entre crisantemos, claveles y margaritas

El color de las flores sigue siendo el gran protagonista de estas fechas. Los puestos que se instalan a las puertas del cementerio ofrecen una amplia variedad de ramos, desde los clásicos crisantemos y claveles hasta combinaciones más modernas y alegres.

Este año se llevan mucho los ramitos surtidos, más alegres, aunque sean para lo que son”, explica Javi, de Floristería Lara, uno de los profesionales que cada año monta su puesto en Santa Catalina. “Se multiplica por diez la venta normal de flores. La gente que no suele venir el resto del año, lo hace estos días”.

Las flores más demandadas siguen siendo las tradicionales: “Claveles, margaritas, crisantemos y rosas”, detalla el florista. “Cada cliente tiene su preferencia: hay quienes traen las que más le gustaban a su madre o a su padre, y otros buscan innovar con colores y estilos distintos”.

Las incineraciones cambian la costumbre de acudir al cementerio

Las nuevas prácticas funerarias están modificando poco a poco la forma en que los ceutíes viven esta festividad. “Yo me incineraré, ya no quiero nichos”, confiesa una mujer con cierta resignación. “Antes todo el mundo venía, ahora hay menos. Pero es normal, ya no se entierra como antes”.

El auge de la incineración hace que muchas familias opten por mantener las urnas en sus hogares o en columbarios, reduciendo la presencia en el camposanto. Aun así, la emoción del reencuentro con los recuerdos permanece intacta: “Yo siempre le llevo crisantemos, eran las flores que más le gustaban a mi madre”, afirma otra visitante del cementerio.

Puestos de flores en Santa Catalina / César Martín
Puestos de flores en Santa Catalina / César Martín

Los floristas, entre la tradición y las dificultades

Los vendedores de flores viven estos días con intensidad, aunque también con quejas recurrentes. “Pedimos cada año una carpa o un toldo para protegernos y proteger las flores de la lluvia, pero no nos lo conceden”, lamenta Sergio Martín, uno de los vendedores habituales.

Pagamos por dos puestos, pero solo nos habilitan uno. Si llueve, se nos estropean las flores y perdemos mucho dinero. Es una pena, porque esto es una tradición muy bonita y hay que cuidarla”, añade.

Pese a los problemas, los floristas coinciden en que el Día de Todos los Santos sigue siendo una de las fechas más importantes del año. La previsión de buen tiempo y la cercanía del fin de semana animan a muchos ceutíes a acercarse al cementerio antes de disfrutar de otras celebraciones como Halloween o la tradicional “mochila”.

Tradición y convivencia de costumbres

Ceuta demuestra, un año más, que las tradiciones pueden convivir con las nuevas costumbres. “Los niños disfrutan con Halloween, pero mañana nos vamos al campo a celebrar la mochila. Una cosa no quita la otra”, resume una vecina.

Entre flores y recuerdos, el cementerio de Santa Catalina se convierte estos días en un punto de encuentro entre generaciones.

 

 

Flores, tradiciones y recuerdos en Santa Catalina por Todos los Santos