Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer que se conmemora anualmente el 25 de noviembre, el Centro Penitenciario de Fuerte Mendizábal ha realizado un la 1ª Edición del Certamen de microrrelatos contra la violencia de género. Los requisitos para participar eran no superar las 200 palabras, comenzar el relato con la frase “Había una vez una niña...” e incluir la palabra violencia. Con el objetivo de fomentar la escritura entre la población interna, despertando su creatividad y concienciando con un tema tan importante como es la violencia de género, un elevado número de internos/as presentaron sus relatos al certamen,y nosotros les presentamos a los dos ganadores. ¡No se los pierdan!
- RELATO GANADOR
TITULO: LA PRINCESA
AUTOR/A: J.J.O.P
Había una vez una niña que soñaba con ser princesa.
No envejecer ¡jamas!, se prometió.
La niña su infancia abandonó y en una bella muchacha se transformó.
Por la dicha de Cupido, la chica se enamoró, a su corazón la desdicha llegó y su sueño en pesadilla se tornó.
Lo que si aprendió es que la boca habla de lo que rebosa el corazón:
Eres oscura, como tu alma y tu corazón
Y tú eres insoportable.
¡Inútil!
¡Payaso!
¡Ahora verás...!
La lluvia le alcanzó, indefensa se resignó, cuando la tormenta amainó, convencida pensó que el maquillaje femenino se inventó para ocultar las marcas del toxico amor, “heridas boomerang” las llamaba, siempre regresaban y jamás en su alma cicatrizaban. Para su desesperación, la violencia es la dueña de su relación.
El tiempo transcurrió, su promesa recordó, le desbordó la incomprensión cuando su reflejo vio y le fue imposible reconocer a esa extraña que clavaba la mirada con contorno marchito, surcado de arrugas con viejas y nuevas cicatrices. Incrédula sonrió.... ¡ahí, la magia surgió! Su infantil resplandor ¡brilló!, la esperanza regresó cuando en el espejo su alma se reencontraba con su niñez, aliviada comprobaba que su promesa…. cumplió.
- RELATO FINALISTA
TITULO: QUE NO TE QUITEN EL SUEÑO
AUTOR/A: F.B.
Había una vez una niña que tenía un sueño, pero su madre tenía otro para ella. Casarse tan joven era un destino que no eligió.
Era muy inocente para soportar la violencia en los brazos de su despiadado esposo.
Todas las mañanas, el sol iluminaba el mundo entero, pero el suyo se quedaba oscuro como las marcas en su cuerpo frágil.
Cuando al final su vida se resumió en un arduo esfuerzo de supervivencia, le dijo a Dios... “me rendí”. Pero después de que las lágrimas quemasen sus ojos se durmió y comenzó a soñar con una oruga que pasaba su vida viendo a los pájaros, resignada con su destino a arrastrarse por la tierra.
Un día, en el sueño, Dios le pidió que hiciera un capullo. Pensaba que estaba construyendo su tumba para morir y se quejó “Dios mío, cuando finalmente me acostumbro, me quitas lo poco que tengo”. Desesperada, se encerró, esperando su final, pero se transformó en una linda mariposa que podía volar por el cielo.
Se despertó, con impotencia, cogió un papel y un bolígrafo y empezó a escribir. Escribir cura dolores, lleva y trae esperanza. Hoy todo el mundo conoce su historia; este era su sueño. La palabra es poder y así nadie podrá quitarle su sueño.
